Qué es un campo magnético

Qué es un campo magnético
Qué es un campo magnético

Un campo magnético es tan importante para los seres humanos que, si no fuera por él, no podríamos vivir en este planeta. Sin embargo, no hay que ser tan dramático. En realidad, aunque el de la Tierra es el que nos protege de las inclemencias universales, los hay por todas partes y de miles de tamaños. Solo con jugar con imanes ya estás generando uno.

Y es que, el magnetismo es una de las leyes de la física que rigen nuestro universo. Por eso es tan importante saber en qué consisten estos campos, porque están por doquier, nos rodean en todo momento, ahora mismo, también.

Podemos definir el campo magnético según el contexto. En general, consta de un campo invisible capaz de ejercer fuerza magnética en sustancias que son sensibles al magnetismo, como metales, por ejemplo.

El magnetismo es capaz de ejercer tanto torsión como fuerza en diversas direcciones por medio del campo que crea. Y es que, esta atracción ocurre solo cuando este campo de fuerza se produce para atraer a un objeto o partícula.

También podemos estipular un nuevo concepto, que es el campo magnético cambiante. Es decir, es aquel que se puede detectar por la fuerza que ejerce sobre los materiales sensibles a su magnetismo, y que es estudiado por lo que se conoce como electromagnetismo.

Otra información de interés sobre el campo magnético

Generar un campo magnético es tan sencillo como disponer de un imán. Pero también por medio de las corrientes eléctricas.

Los campos magnéticos son dipolares de forma natural, por lo que disponen de dos polos, el sur y el norte. Para medir su fuerza, se usa la medida llamada Tesla, que es un estándar internacional. Sin embargo, cuando son de pequeño tamaño, se utiliza el Gauss. Recordemos que 1 Tesla equivale a un total de 10.000 Gauss.

Las matemáticas también influyen en el conocimiento de estos campos. En sus términos, encontraríamos que son la cantidad de fuerza que se ejerce sobre una carga en movimiento. Para medir, habría que combinar carga, velocidad y el propio campo para relacionar el resultado a un vector.

Estos campos se representan habitualmente como líneas de fuerza continuas que emergen desde un polo magnético hasta el otro. Según la densidad de las citadas líneas, encontramos la magnitud exacta del campo.

Recordemos que la Tierra está rodeada de un campo magnético protector que evita que muchos rigores espaciales impidan la vida en nuestro mundo. No obstante, su fuerza palidece en comparación con otros, como el poderoso que rodea Júpiter, por ejemplo.

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