El milagro energético que nadie ha visto venir: China construyó en 2025 más capacidad eólica que EEUU en toda su historia
China ha consolidado en 2025 una infraestructura de energía eólica tan masiva que sus cifras de construcción anual superan ya a toda la capacidad acumulada por Estados Unidos a lo largo de su historia. Esta aceleración del gigante asiático responde a una necesidad de descarbonización, bajo una estrategia de dominio industrial que ha dejado atrás las métricas tradicionales de Occidente.
Hoy en día, la brecha entre ambas potencias se ha ensanchado gracias a una capacidad de ejecución que parece no tener techo. Mientras que en Washington las trabas burocráticas y los costes de capital frenan proyectos, en Pekín la maquinaria de los fabricantes de equipos originales (OEM) ha operado a un ritmo frenético durante el último ejercicio.
China devora el mercado eólico y vence a Estados Unidos
China opera en una liga distinta a la de su competidor norteamericano. Según los registros analizados por Wood Mackenzie, el volumen de pedidos de turbinas alcanzó los 215 GW en 2025, una cifra que sitúa al gigante asiático como el motor principal del planeta.
Aunque el mercado interno chino experimentó una ligera suavización respecto al pico de 2024, la nación logró adjudicar más de 150 GW en pedidos, manteniendo una resiliencia que la energía eólica estadounidense no logra replicar debido a la fricción de sus políticas arancelarias.
La respuesta a por qué Pekín ha logrado esta ventaja reside en la madurez de su cadena de suministro. Como apunta Finlay Clark, analista principal de Wood Mackenzie, los fabricantes chinos están aprovechando plataformas de más de 10 MW para capturar cuotas de mercado internacionales, reduciendo costes de forma drástica.
Esta eficiencia ha permitido que, mientras Estados Unidos lidia con el encarecimiento de los componentes de acero, las empresas chinas dominen ocho de los diez primeros puestos del ranking mundial de fabricantes, con Goldwind y Envision a la cabeza.
El liderazgo de China en la energía eólica
El dominio de la eólica no se limita ya solo a las llanuras terrestres, sino que se extiende con fuerza hacia el mar. Los informes de Global Energy Monitor destacan que la flota de parques eólicos marinos de China ya representa el 50% de la capacidad total en construcción en todo el mundo. Este despliegue es tan vasto que la capacidad operativa solar y eólica del país alcanzó los 1.4 TW a principios de 2025, superando por primera vez a la generación térmica de carbón y gas.
La capacidad prospectiva eólica de China, con sus proyectos anunciados o los que ya están en construcción, suma unos 590 GW. De esta cantidad, 223 GW ya han iniciado las obras, una cifra que cuatriplica la suma de todos los proyectos en construcción en el resto del planeta. Basándonos en los datos de Global Energy Monitor, estas instalaciones podrían abastecer de electricidad a unos 120 millones de hogares en Estados Unidos, lo que evidencia que el ritmo de despliegue chino es, literalmente, de otra escala.
Las regiones de Xinjiang e Mongolia Interior acumulan el 40% de la capacidad prospectiva y funcionan como un pulmón renovable para China. Esta fortaleza interna ha impulsado a los fabricantes nacionales hacia una expansión exterior agresiva, al lograr que los pedidos internacionales crezcan un 66% en 2025, lo que supone triplicar los registros de hace apenas dos años.
El éxito de esta estrategia de internacionalización se refleja en transacciones comerciales como el contrato firmado por Goldwind en Arabia Saudí, donde la compañía aseguró el mayor pedido de turbinas de la región con una capacidad de 3.1 GW.
Los costes de la energía eólica
A pesar de la intensidad competitiva, los precios de las turbinas se mantuvieron planos durante el pasado año, al verse afectados por las nuevas políticas comerciales. Según indica Finlay Clark, la implementación del mecanismo CBAM de la Unión Europea y los aranceles impuestos por Estados Unidos han elevado los costes de componentes pesados.
La tensión entre la regulación y la economía de los proyectos está forzando a los desarrolladores a exigir precios más bajos para no comprometer la rentabilidad de las inversiones en 2025.
Actualmente, por su lado, China ya está probando diseños de turbinas de hasta 26 MW y plataformas flotantes preparadas para resistir tifones.