Calentamiento Global

Da miedo pero los científicos acaban de encontrar una fuente oculta de metano en el océano que va a reventar el calentamiento global silenciosamente

Metano en el océano
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Un nuevo estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences revela un importante mecanismo detrás de la producción de metano en el océano. Investigadores de la Universidad de Rochester, entre ellos Thomas Weber, profesor asociado del Departamento de Ciencias de la Tierra y Ambientales, junto con el estudiante de posgrado Shengyu Wang y el investigador posdoctoral Hairong Xu, han identificado un proceso que podría intensificarse a medida que el planeta se calienta. Esto plantea la posibilidad de un bucle de retroalimentación capaz de agravar el cambio climático.

Durante años, los científicos han intentado resolver una aparente contradicción: las aguas superficiales del océano, que contienen abundante oxígeno, liberan metano de forma constante a la atmósfera. Para investigar este fenómeno, el equipo de Weber analizó una base de datos global y utilizó modelos computacionales. Los resultados apuntan a un proceso microbiano específico: ciertas bacterias producen metano al descomponer materia orgánica, pero esto sólo ocurre cuando el fosfato, un nutriente esencial, escasea. «Esto significa que la escasez de fosfato es el principal regulador de la producción y las emisiones de metano en el océano abierto», explica Weber.

Hallazgo de una fuente de metano en el océano

El estudio también analiza cómo podría evolucionar este proceso en un planeta más cálido. El cambio climático está calentando el océano desde la superficie hacia abajo, lo que aumenta la diferencia de densidad entre las capas superficiales y profundas. «El cambio climático está calentando el océano desde la superficie, aumentando la diferencia de densidad entre las aguas superficiales y profundas», señala Weber. «Esto ralentiza la mezcla vertical que transporta nutrientes como el fosfato desde las profundidades».

Si este proceso se intensifica, el océano podría liberar más metano a la atmósfera. Dado el gran poder de este gas como efecto invernadero, se generaría un ciclo preocupante: océanos más cálidos producen más metano, y este a su vez contribuye a un mayor calentamiento global. El estudio pone de relieve cómo procesos microscópicos en el océano pueden tener consecuencias globales de gran alcance. «Nuestro trabajo ayudará a cubrir una laguna importante en las predicciones climáticas, que a menudo pasan por alto las interacciones entre el cambio ambiental y las fuentes naturales de gases de efecto invernadero», concluye Weber.

Calentamiento global

El calentamiento del océano desde la superficie puede reducir la mezcla vertical que transporta nutrientes esenciales, como el fosfato, desde el fondo hacia las capas superiores. En la práctica, es comparable a una taza de café que se deja en reposo: si no se agita, las capas permanecen separadas y el azúcar del fondo no se redistribuye. En el océano, ocurre algo similar, ya que los nutrientes dejan de ascender con la misma facilidad.

Según el modelo del equipo investigador, una reducción de la mezcla implicaría que las aguas superficiales se vuelvan progresivamente más pobres en fosfato, lo que favorecería a microorganismos capaces de producir metano en esas condiciones. Un aumento de metano en la atmósfera reforzaría el calentamiento global, generando un ciclo de retroalimentación.

El aspecto más preocupante es que este mecanismo podría intensificar el propio calentamiento global. Si el aumento de temperatura reduce la disponibilidad de fosfato y esto, a su vez, incrementa las emisiones de metano, el sistema climático ganaría una fuente adicional de gases de efecto invernadero difícil de controlar.

Los autores del estudio hacen especial hincapié en la importancia de incorporar este tipo de interacciones en los modelos climáticos para mejorar la precisión de las proyecciones futuras. Thomas Weber asegura que esta investigación ayuda a cubrir una laguna importante en las predicciones climáticas, ya que a menudo no se tienen en cuenta las conexiones entre el cambio climático y las fuentes naturales de gases de efecto invernadero.

Aunque se trate de una fuente natural, su impacto no debe subestimarse. El metano es un gas de efecto invernadero de gran poder de calentamiento, especialmente a corto plazo. Su capacidad de calentamiento en las dos primeras décadas tras su emisión es varias decenas de veces superior a la del CO₂, y permanece en la atmósfera alrededor de 12 años antes de degradarse

«El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma que se estima que las actividades humanas han causado casi 1,1 °C de calentamiento global por encima de los niveles preindustriales. La inmensa mayoría del calor -alrededor del 89%- se almacena en el océano;alrededor del 6% se está calentando la tierra;alrededor del 4% está calentando la criosfera y alrededor del 1% la atmósfera.El calentamiento de los océanos tiene importantes consecuencias, por ejemplo, el aumento de la estratificación en el océano, la alteración de las corrientes oceánicas, el aumento del nivel del mar, la reducción de la solubilidad del carbono en el agua del océano, los impactos en los ecosistemas marinos y muchos impactos en la criosfera de la Tierra», concluye Copernicus Marine Service.

Lo último en Ciencia

Últimas noticias