China rompe los límites: está secando el mar para construir una isla artificial y creen que es una base militar
China ya construyó una isla artificial gigante en medio del océano para utilizarla de aeropuerto, pero ahora ha hecho una mega construcción todavía más extrema. Los analistas creen que tiene fines militares.
Según los expertos, la velocidad de las obras y el tipo de construcción señalan a una futura base militar avanzada. Es decir, no sería un movimiento aislado, sino un nuevo paso dentro de la estrategia de expansión militar que China está llevando a cabo en aguas en disputa.
La isla artificial está ubicada en pleno mar de China Meridional. Concretamente en el Arrecife Antílope, una formación coralina que hasta ahora estaba prácticamente deshabitada.
China está secando el mar para crear una isla artificial y usarla de base militar
Las imágenes captadas desde octubre muestran labores de dragado en los flancos oriental y sur del arrecife. Buques especializados han extraído sedimentos del fondo marino para ganar terreno al mar, una técnica que China ya empleó en otras posiciones estratégicas.
Hasta hace poco, Antílope era poco más que un banco de arena con instalaciones mínimas. Ahora se observan superficies consolidadas de mayor tamaño, accesos marítimos ampliados y zonas que permitirían el atraque de barcos de gran tonelaje.
Este tipo de infraestructuras suele preceder a la construcción de helipuertos, radares, almacenes logísticos o incluso defensas costeras.
El enclave forma parte del archipiélago de las Islas Paracel, controladas por Pekín desde 1974 pero también reclamadas por Vietnam y Taiwán. Su posición es clave, ya que se encuentra a unos 400 kilómetros de la costa vietnamita y relativamente cerca de la gran base naval china en Sanya, en la isla de Hainan.
Preocupación de los expertos: China está creando una isla artificial con fines bélicos
La importancia del Mar de China Meridional no es poca cosa. Por estas aguas transita cerca de un tercio del comercio marítimo mundial. Además, el subsuelo podría albergar importantes reservas de gas y petróleo.
Los países de Asia nos tienen acostumbrados a realizar grandes mega construcciones, pero lo preocupante de la isla artificial que planea China es su finalidad. Controlar Antílope permitiría ampliar su capacidad de vigilancia y reforzar la presencia militar.
China ya dispone de pistas de aterrizaje, sistemas de misiles y estaciones de radar en otros enclaves artificiales construidos en la última década. La posible militarización de este arrecife encajaría en ese mismo patrón: consolidar una red de posiciones capaces de proyectar poder.
Para los expertos en defensa, la creación de otra isla fortificada incrementaría la capacidad de reacción ante eventuales crisis regionales y ampliaría el radio operativo de su marina y guardacostas.
Las grandes super potencias observan las grandes obras de ingeniería de China
Como suele ser habitual en estos casos, el secretismo es absoluto. De momento Pekín no ha dado ningún tipo de explicación detallada sobre las obras en Antílope. Tampoco se espera que lo haga.
Sin embargo, las imágenes dejan claro que China está tramando algo en una de las zonas más sensibles del planeta. Por ello, la comunidad internacional está siguiendo las obras con inquietud.
Por ejemplo, Estados Unidos ha intensificado sus patrullas de libertad de navegación en la zona. Otros países como Japón y Filipinas han reforzado sus acuerdos de cooperación militar, para contrarrestar la infuencia china.