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La NASA advierte a España sobre lo que podría ocurrir el día de Reyes

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La Estrella de Belén.
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El 6 de enero es una de las fechas más importantes y especiales del año, especialmente entre los más pequeños, que esperan la llegada de los Reyes Magos cargados de regalos. Desde hace siglos, esta tradición está ligada a la Estrella de Belén, la cual, según el Evangelio de Mateo, guió a los sabios de Oriente hasta el lugar del nacimiento de Jesús. Durante mucho tiempo, esta estrella se ha interpretado como un símbolo divino, pero ahora Mark Matney, científico planetario especializado en dinámicas orbitales de la NASA, ha reconstruido posibles trayectorias orbitales del cometa, combinando registros históricos con modelos matemáticos modernos.

El planteamiento de este científico no habla de milagros ni de fenómenos sobrenaturales, sino de un evento astronómico raro, pero posible: el paso de un cometa muy cercano a la Tierra, con un comportamiento que encajaría sorprendentemente bien con la descripción bíblica.

Un científico de la NASA podría haber descubierto la Estrella de Belén

La Estrella de Belén sólo aparece mencionada en uno de los cuatro evangelios canónicos y su referencia se encuentra en el de Mateo. El texto relata que «unos magos que venían de Oriente se presentaron en Jerusalén diciendo: «¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en Oriente y venimos a adorarlo»» (Mt 2, 1-2).

Más adelante, el evangelista añade que «la estrella que habían visto en Oriente iba delante de ellos, hasta que, llegando, se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño» (Mt 2, 9), una escena que culmina cuando «al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría» (Mt 2, 10).

Algunos historiadores señalan que pudo tratarse de una conjunción planetaria, especialmente entre Júpiter y Saturno, que se produjo alrededor del cambio de era. Mientras, otros han sugerido que podría ser una supernova. También se ha planteado que se tratara de un símbolo literario, más que de un hecho astronómico real.

Trabajo de investigación

Sin embargo, ninguna de estas explicaciones ha logrado encajar completamente con los tres elementos clave del relato: la aparición, el movimiento direccional y la aparente detención del astro. Es precisamente ahí donde entra en juego la nueva propuesta que plantea Mark Matney.

El científico de la NASA ha centrado su investigación en un cometa documentado en crónicas chinas del año 5 antes de la era común. Estos textos describen con gran detalle un objeto extremadamente brillante, visible durante más de dos meses, algo poco habitual incluso para los estándares astronómicos de la época. A partir de esas descripciones, Matney ha reconstruido posibles trayectorias orbitales del cometa, y el resultado apunta a un escenario sorprendente: el cometa habría pasado extremadamente cerca de la Tierra, a una distancia comparable a la que nos separa de la Luna.

Un paso tan cercano no implica necesariamente un peligro para el planeta, pero sí podría provocar efectos visuales muy llamativos desde la superficie terrestre. Según el modelo propuesto, durante un intervalo concreto de tiempo, el movimiento del cometa y la rotación de la Tierra podrían haberse compensado casi por completo.

El resultado sería un efecto óptico conocido como movimiento geosincrónico temporal. En determinadas órbitas, un objeto puede parecer fijo respecto a un punto de la Tierra, aunque en realidad se esté moviendo a gran velocidad.

Lo que hace especialmente llamativa esta teoría es que coincide con los detalles del Evangelio de Mateo. El texto describe tres fases claras: la estrella aparece en Oriente, se desplaza guiando a los viajeros y, finalmente, se detiene. Un cometa visible durante semanas cumple el primer requisito, ya que no se trataría de un destello puntual.

Su movimiento progresivo por el cielo podría interpretarse fácilmente como un «avance» para quienes se desplazaban en la misma dirección. Y ese aparente alto en el camino, provocado por el efecto óptico del acercamiento extremo, daría sentido a la imagen de la estrella detenida sobre Belén.

¿Es posible que vuelva a ocurrir algo así?

La idea de un cometa pasando tan cerca de la Tierra puede parecer alarmante, pero los astrónomos subrayan que estos encuentros, aunque raros, forman parte del comportamiento natural del sistema solar. Un ejemplo conocido es el del cometa Siding Spring, que en 2014 pasó muy cerca de Marte.

El propio Matney reconoce que su propuesta no pretende zanjar definitivamente el misterio de la Estrella de Belén. Se trata de un modelo basado en datos históricos, simulaciones orbitales y principios físicos conocidos.

Según Mark Matney, «la Estrella de Belén podría explicarse como un cometa del año 5 a.C., brillante y visible durante semanas, que pasó extremadamente cerca de la Tierra, a una distancia comparable a la de la Luna. Su movimiento aparente se ralentizó temporalmente debido a la rotación de la Tierra, dando la ilusión de detenerse sobre Belén». Este fenómeno, llamado movimiento geosincrónico temporal, encaja con la descripción de Mateo y sugiere que la famosa estrella pudo haber sido un evento astronómico real.

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