Alemania da una lección al resto de Europa: reaprovecha el amoníaco de las aguas residuales para reducir el nitrógeno en ríos y en lagos

Alemania creó una planta piloto que extrae amoníaco de las aguas residuales para frenar el exceso de nitrógeno que llega a ríos y lagos. El proyecto funciona en la depuradora de Steinhäule, en Neu-Ulm, y fue desarrollado por la Universidad de Ulm junto con el operador de la instalación y una empresa especializada en separación térmica. Las pruebas arrancaron en mayo de 2026.
El objetivo de Alemania es reducir la contaminación por nitrógeno y fósforo en los cursos de agua, que favorece la proliferación de algas, reduce el oxígeno disponible y resulta tóxica para los peces cuando se acumula en forma de amoníaco. Esa combinación de algas en exceso y agua con menos oxígeno reduce además la biodiversidad de ríos y lagos.
Una directiva de la Unión Europea obliga a los municipios a eliminar mucho más nitrógeno y fósforo de las aguas residuales urbanas a partir de agosto de 2027.
¿Cómo extrae la planta alemana el amoníaco de las aguas residuales?
La instalación alemana emplea un proceso llamado arrastre con vapor, una técnica de separación térmica. Vapor de agua asciende por una columna vertical que contiene el líquido concentrado que queda tras deshidratar los lodos de la depuradora. Ese vapor calienta el líquido hasta casi el punto de ebullición y el amoníaco pasa a estado gaseoso, arrastrado hacia arriba junto con el vapor.
En la parte inferior de la columna sale el líquido ya limpio, con muy poco amoníaco. En la parte superior, el vapor cargado de amoníaco se condensa. Parte de ese condensado vuelve a entrar en el proceso para concentrarlo todavía más, mientras que el resto se convierte en agua amoniacal concentrada, lista para su reutilización.
La columna está rellena con empaques metálicos que aumentan la superficie de contacto entre el líquido y el vapor y mejoran así la eficiencia de la separación. Cuanto mayor es esa superficie de contacto, más amoníaco pasa del líquido al vapor en cada tramo de la columna.
¿Para qué sirve el amoníaco recuperado de las aguas residuales en Alemania?
El agua amoniacal concentrada que se obtiene al final del proceso tiene un uso adicional. Puede emplearse para capturar dióxido de carbono de gases de combustión industriales, lo que permite recuperar dos residuos a la vez. El amoníaco disuelto reacciona con el dióxido de carbono de esos gases, lo que evita que se libere directamente a la atmósfera.
Esa reutilización encaja con los principios de la economía circular, ya que un subproducto de la depuración de aguas residuales se convierte en materia prima para otro proceso industrial.
¿Quiénes están tras el proyecto de la Universidad de Ulm en Neu-Ulm?
Un equipo del Instituto de Ingeniería Química de la Universidad de Ulm, liderado por el profesor Thomas Grützner, diseñó y construyó la planta piloto junto con Chiara Lukas, Lorraine Arzner y Yannick Waibel.
El proyecto se desarrolló en colaboración con el consorcio operador de la depuradora de Steinhäule (ZVK, por sus siglas en alemán de Zweckverband Klärwerk Steinhäule) y con Iludest GmbH, una empresa especializada en procesos de separación térmica.
«Estamos muy orgullosos de apoyar a nuestro socio municipal en el desarrollo y la construcción de esta planta piloto», afirmó Grützner.
¿Cuánto durarán las pruebas de la planta de amoníaco en Neu-Ulm?
Las pruebas en la depuradora de Steinhäule arrancaron en mayo de 2026 y continuarán durante varios meses. Con esos resultados, el equipo de la Universidad de Ulm evaluará si el sistema puede escalarse a tamaño industrial y aplicarse en otras depuradoras que enfrenten el mismo plazo regulatorio europeo.