Palma evita el cierre y adjudica al fin la gestión y reforma del hasta ahora ruinoso mercado de Levante
Eroski gestionará por 30 años este espacio municipal reservando más de la mitad de locales al pequeño comercio
Se sustituirá la cubierta que será inclinada, fachadas y los actuales comerciantes tendrán prioridad para quedarse

Palma evita el cierre y adjudica al fin la gestión y reforma del hasta ahora ruinoso mercado de Levante después de varios concursos fallidos ante la falta de ofertas para hacerse cargo de su imprescindible rehabilitación y administración.
Finalmente, ha sido la empresa Cecosa Supermercados, perteneciente al Grupo Eroski, la que se ha hecho con las riendas de este espacio comercial para los próximos 30 años, y se ha comprometido con ello a ejecutar las más que imprescindibles obras de rehabilitación integral en un plazo de un año desde que obtengan las licencias correspondientes.
Aunque con una ubicación privilegiada en las inmediaciones de la primera línea de mar a escasos centenares de metros del aún cerrado y abandonado edificio de Gesa y del exitoso Palacio de Congresos , el tirón popular hasta la fecha de este mercado municipal no ha alcanzado, y está lejos del sus homónimos de Pere Garau, Santa Catalina y más aún del Olivar.
Pero habrá que ver si, cuando se completen los planes municipales en el edificio de Gesa y todo su entorno de la fachada marítima, y esta nueva etapa que ahora se abre se complete, la cosa cambia a medio plazo y hay nueva vida después de una remodelación que tendrá tres fases y etapas. Una primera de seis meses en la que el Ayuntamiento entregará el mercado a la empresa y esta asumirá su gestión ordinaria.
La segunda será la ejecución de la rehabilitación del entorno, durante la cual se intentará mantener la actividad comercial ya existente, y la tercera será el inicio del proceso de explotación durante 30 años.
Entre otras actuaciones, se sustituirá por completo la cubierta, que será inclinada; se renovarán las fachadas para mejorar el aislamiento térmico; se modernizarán las instalaciones eléctricas, de fontanería y de climatización; y se garantizará la accesibilidad de las entradas y los baños.
Todas estas novedades no modificarán la actual volumetría del edificio, cuya dimensiones seguirán siendo las mismas que en la actual, pero sí supondrán una mejora notable de la funcionalidad, la seguridad y la eficiencia energética sin que ello suponga cambiar la identidad del mercado.
Se priorizará, ha asegurado Bauzá, la permanencia de los actuales comerciantes, quienes tendrán prioridad a la hora de quedarse con sus puestos. El 60% (más del 50% que exigían los pliegos) de los espacios estará reservado para ellos.
Entrando en detalle, el mercado estará distribuido entre un supermercado Eroski con 695 metros cuadrados (m²) una zona con paradas tradicionales de productos frescos con 233 m², una cafetería con 65, un centro médico con 36, una sala de lactancia y pasillos.
Además, se eliminará el antiguo local de PalmaActiva, de unos 100 m² y que no recibía una demanda que justificara su presencia, que pasará a estar ocupado por comerciantes tradicionales.
El mercado estará abierto entre las 08.30 y las 21.30 horas de forma ininterrumpida y tendrá un aparcamiento con 46 plazas. Los clientes que hagan un gasto tendrán 90 minutos de aparcamiento gratuito, mientras que aquellos que tan solo quieran pasear por el recinto dispondrán de 30 minutos gratis.
El mercado municipal de Llevant inició su actividad en 1986 y fue explotado durante los 35 años siguientes, el tiempo que duró la concesión ahora renovada. «Hemos conseguido un logro histórico», celebró el portavoz adjunto del gobierno municipal del PP, Llorenç Bauzá. No era para menos el calificativo empleado por el regidor si tenemos en cuenta que la sombra, más que alargada del cierre, como sucedió con el recordado mercado de Camp Redó, estaba más presente que nunca.