Palma confirma la conclusión de las obras más interminables que se recuerdan: tres legislaturas para edificar las piscinas de S’Aigo Dolça
Su tramitación comenzó en 2018, la pandemia retrasó su inicio y la puesta de largo está prevista al fin para la proxima semana
El desaguisado de S’Aigo Dolça en Palma: tres años de retraso en las obras, sobrecoste y ahora sin socorristas

El Ayuntamiento de Palma confirma la conclusión de las obras más largas e interminables que se recuerdan: tres legislaturas se han necesitado para edificar las piscinas de S’Aigo Dolça en el barrio de El Terreno, cuya tramitación comenzó en 2018 y cuya puesta de largo está prevista al fin para la próxima semana.
Tres alcaldes han pasado desde entonces por la Alcaldía de la capital balear, el separatista Antoni Noguera, el socialista José Hila, y el actual primer edil, Jaime Martínez, que será el que abra sus puertas si no hay novedad de última hora.
Será el próximo 15 de octubre cuando se pondrán en funcionamiento las instalaciones del polideportivo de S’Aigo Dolça después de que el Ayuntamiento haya aprobado la declaración de obra nueva y la constitución del régimen de propiedad horizontal del centro deportivo municipal.
El Consistorio ya formalizó la recepción municipal de la infraestructura el pasado 2 de octubre, tras un proceso administrativo iniciado en 2018 con la aprobación del concurso de proyectos y la adjudicación de las obras en 2021, que requirieron modificaciones contractuales en 2022 y 2023.
Las obras arrancaron en febrero de 2022, ya que no se pudieron iniciar en su momento debido a la suspensión de los plazos administrativos y la reducción de ingresos municipales que provocó la pandemia de la Covid en 2020.
Una vez adjudicadas la pasada legislatura, el concesionario se comprometió a tenerlas finalizadas nada menos que en doce meses, pero no ha sido hasta octubre de 2026 cuando, por unas cosas u otras, el esperado equipamiento deportivo no ha podido estrenarse.
Y entre demora y demora, el coste ha ido al alza, ya que con un presupuesto inicial de 8,17 millones de euros, ya se habrían superado los 12 millones a falta de rematar el equipamiento interior del moderno edificio municipal.
Este nuevo equipamiento dispone de 10.117 metros cuadrados construidos distribuidos entre sótano, planta baja, entresuelo y cuatro plantas, además de un acceso independiente a la zona de aparcamiento.
Las instalaciones contarán con dos piscinas (una de 25×12 metros), cinco salas deportivas, diez vestuarios, además de diferentes espacios destinados a la práctica deportiva, con aparcamiento de 117 plazas distribuidas en 3 plantas (85 para coches, 17 para motos y 15 puntos de recarga), salas polivalentes y un espacio destinado a bar-cafetería.
La Piscina de S’Aigua Dolça fue un referente de la natación en Palma entre los años 1941 (año de construcción) y 1972, siendo la sede del Club Natación Palma hasta la década de los años 70, que entró en decadencia y fue cuando en los años 80, debido a la crisis del Club Natación Palma que llevó a su desaparición durante años, se precipitó la degradación del espacio.