Caos en Palma: Persecución de película, coche patrulla destrozado y un joven sin carné directo a prisión
Intentó arrollar a un agente en un control rutinario y desató el caos en plena mañana

Lo que comenzó como un control de tráfico rutinario acabó en una persecución de alto riesgo por varias zonas de la ciudad, maniobras temerarias que pusieron en peligro a decenas de personas y un violento impacto contra un coche patrulla que dejó a un agente herido. El protagonista: un joven español de 19 años que conducía sin carné y que ya ha ingresado en prisión.
Los hechos se iniciaron sobre las 11:45 horas en la rotonda entre la calle Can Nofre Serra y el Camí Fondo. Un agente de la Policía Local de Palma dio el alto a un turismo dentro de un dispositivo de control. Lejos de obedecer, el conductor aceleró bruscamente y trató de embestir al policía, que tuvo que apartarse en el último instante para evitar ser arrollado. Fue el comienzo de una huida que sembró el pánico en plena mañana.
La persecución se prolongó durante varios minutos y atravesó distintas zonas de Palma. Según fuentes policiales, el joven realizó maniobras extremadamente peligrosas. Circuló en dirección contraria en varias vías, se subió a la acera en la carretera de Manacor y pasó a escasa distancia de una parada de autobús con peatones a unos 70 kilómetros por hora. Testigos describen escenas de tensión con conductores frenando bruscamente para evitar colisiones.
En la autopista Ma-20 alcanzó velocidades de entre 100 y 120 km/h, obligando a otros vehículos a apartarse precipitadamente. La huida continuó por el casco urbano, donde volvió a circular contra dirección y forzó incluso a una barredora de EMAYA a realizar una maniobra de emergencia para evitar el impacto. Cada giro aumentaba el riesgo de que la persecución acabara en tragedia.
El desenlace llegó en la calle Ortega y Gasset. Cuando el vehículo policial logró darle alcance y se detuvo tras él, el sospechoso tomó una decisión aún más temeraria: engranó la marcha atrás y aceleró violentamente contra la patrulla. El impacto fue de tal magnitud que el coche policial quedó inutilizado. Uno de los agentes quedó bloqueado en el interior durante unos instantes de máxima tensión y tuvo que recibir asistencia médica por lesiones de pronóstico leve en la zona dorsal. Aprovechando la confusión tras la colisión, el joven abandonó el coche y huyó a pie.
En el registro del turismo abandonado, los agentes hallaron una riñonera con el DNI del implicado y cuatro sacos cargados con gran cantidad de cobre, además de pasamontañas, patas de cabra y diversas herramientas. Las comprobaciones posteriores agravaron aún más la situación: el joven carecía de permiso de conducir y sobre él pesaba una orden de búsqueda y detención dictada por un juzgado de Palma por su presunta implicación en un accidente de tráfico ocurrido el pasado mes de noviembre, en el que falleció el conductor de una motocicleta.
La huida no duró mucho. Al día siguiente del incidente, agentes de la Policía Local de Palma localizaron al sospechoso en un domicilio de Palma y procedieron a su detención. Tras pasar a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia, la autoridad judicial decretó su ingreso inmediato en prisión.
Palma vivió durante minutos escenas propias de una película de acción, con peatones, conductores y agentes al borde de una tragedia que, por fortuna, no llegó a consumarse. La investigación continúa abierta mientras la ciudad intenta asimilar una persecución que pudo acabar de la peor manera.