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Festival literario a los pies de un río: el pueblo de 100 habitantes que ha enamorado a Vicente Vallés

vicente valles, antena 3, el hormiguero,
Vicente Vallés en un evento. (Foto: Gtres)
Gemma Meca
  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

El pueblo de 100 habitantes que ha enamorado a Vicente Vallés tiene un festival literario a los pies de un río. Es uno de esos lugares a los que hay que ir, en busca de una serie de detalles que, sin duda alguna, habrá llegado el momento de apostar claramente por algunos detalles que serán claves. A la hora de viajar buscamos lugares que nos enamoren y que en cierta manera puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días.

A los pies de un río podemos encontrar un paisaje idílico, por lo que, habrá llegado el momento de apostar claramente por un cambio de tendencia que puede acabar siendo esencial. Son tiempos de aprovechar cada euro, de viajar por el mundo hasta lugares que realmente nos sumergirán de lleno en algunas peculiaridades que pueden acabar generando más de una sorpresa del todo inesperada. En esencia estaremos ante un elemento que puede ser ejemplar en estos momentos en los que cada detalle contará de una forma diferente. Un viaje a un ambiente rural, relajante y repleto de buenas energías es lo que podemos encontrar en el rincón favorito de Vicente Vallés.

A los pies de un río hay un festival literario

Los libros son imprescindibles en cualquier casa. Son un elemento que nos permite desconectar y relajarnos, descubrir nuevas culturas e ir en busca de una serie de elementos que quizás desconocemos en nuestro mundo real del que, a veces, queremos escapar.

Este lugar al que podemos viajar siempre que nos apetezca es físico y dispone de una serie de peculiaridades que lo convierte en una buena opción. Sobre todo, para aquellos que realmente pueden acabar siendo los que nos acompañarán en estos días que tenemos por delante.

Cuando lo que buscamos es conseguir descubrir un pequeño pueblo que puede acabar siendo esencial en estos días que tenemos por delante. Un giro radical que hasta la fecha no sabíamos que podríamos tener en mente. Será el momento de poner en práctica una escapada rural que igual llevamos mucho tiempo esperando.

Tenemos la suerte de tener en España varios pueblos que pueden descubrirnos lo mejor de un país que dispone de pequeños rincones que se convertirán en esenciales para hacer frente a estos días que nos estarán esperando. Vicente Vallés se enamoró de un pueblo de 100 habitantes que podemos redescubrir.

Ha enamorado a Vicente Vallés este pueblo de 100 habitantes

Este increíble pueblo de 100 habitantes puede estar más cerca de lo que nos imaginaríamos. Estamos ante uno de los pueblos más bonitos por descubrir en unos días en los que cada elemento cuenta. Vicente Vallés no duda en visitar este lugar que tiene mucho encanto.

Tal y como se presenta este pueblo en la web de Turismo de Aragón: «Al suroeste de la comarca Comunidad de Teruel, a tan solo 27 kilómetros de la capital, se halla Libros, un pequeño y encantador pueblo protegido por dos imponentes formaciones rocosas: la Peña Grajera y la Peña del Cid. Estas moles naturales no solo lo abrigan, sino que también definen su silueta, junto con el curso del río Turia, que discurre a un lado del núcleo urbano. Con una extensión de casi 38 kilómetros cuadrados y a 766 metros de altitud, Libros cuenta con una población de 102 habitantes. Su nombre, lejos de estar relacionado con la lectura, proviene de una antigua exención de impuestos concedida en tiempos de la Reconquista: “libros” como símbolo de libertad fiscal. En 1847, Pascual Madoz lo describió en su diccionario como un pueblo encajado en un barranco, bajo un peñasco elevado y resguardado de los vientos. Esa imagen se mantiene viva hoy en día: Libros sigue siendo un rincón apacible a los pies de la Peña Grajera, bañado por las aguas del Turia. Su clima templado, especialmente en verano, y la fertilidad de sus huertas, lo convierten en un lugar de gran atractivo. Además de su paisaje pintoresco, el pueblo es conocido por el buen pan y la repostería tradicional que elaboran sus vecinos. Una visita a Libros es una inmersión en la tranquilidad rural, con el encanto intacto de un pueblo que ha sabido conservar su identidad».

Siguiendo con la misma explicación: «En Libros se desarrolló una intensa actividad minera de explotación de azufre durante los siglos XVIII al XX, específicamente desde el año 1777 hasta el año 1956. Los primeros trabajadores de las minas construyeron algunas casas, pero luego prefirieron aprovechar las cavernas del lugar y adaptarlas como viviendas, pues resultaban muy frescas en verano y abrigadoras en invierno. Esta especie de barrio minero se encuentra a dos kilómetros a las afueras del pueblo y llegó a tener más de 130 casas, pero cuando cesó la actividad de las minas las casas fueron abandonadas por los mineros y sus familias. Sin embargo, el ayuntamiento local ha conservado las casas abiertas y amobladas como lo estaban en su momento para que puedan ser visitadas, cada una tiene un nombre y una decoración particular, con fotos y algunos testimonios de quienes vivieron allí».

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