Cómo el arte, la música y el deporte ayudan a reeducar a menores infractores
Los Centros de Internamiento de la Junta incluyen estas actividades y encuentros con referentes que sirven de inspiración a los jóvenes
La práctica deportiva y las actividades artísticas son elementos frecuentes en los programas de reintegración que los profesionales implementan con jóvenes infractores que cumplen penas privativas de libertad. Estas experiencias fomentan valores como la constancia y la colaboración, además de ofrecer un medio para expresar emociones que a veces no logran verbalizar.
Sin embargo, lo que más puede ayudar a estos jóvenes a comprender la importancia de cambiar su comportamiento y alejarse de situaciones conflictivas es el contacto con personas referentes que han superado dificultades similares y hoy destacan en ámbitos como el deporte, la música o las artes.
Gracias a la colaboración altruista de deportistas y artistas, la Junta de Andalucía ofrece esta oportunidad a los chicos y chicas que cumplen medidas en los Centros de Internamiento de Menores Infractores (CIMI) de la Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública.
Ejemplo de ello es el taller de flamenco que lleva dos años impartiendo el bailaor José Suárez El Torombo en el CIMI Los Alcores de Carmona. El equipo del centro, que gestiona la Fundación Diagrama, trabaja la expresión de emociones, sentimientos e ideas a través del arte en sus distintas facetas. Este año se celebró en enero y los jóvenes decoraron el centro con murales de grandes figuras flamencas como Camarón de la Isla o Lola Flores antes de la sesión de cante y baile con El Torombo, que compartió con ellos una jornada de convivencia, donde no faltó el baile y las palmas, pero tampoco el intercambio de emociones.
También en el CIMI El Molino de Almería, que gestiona Meridianos, aprovechando la gira de la banda tributo Queen Revolution, los integrantes del grupo compartieron en enero una jornada con los menores infractores del centro en la que, además de dedicarles una actuación, el vocalista del grupo, Nix Mercury, compartió con ellos su historia vital para contarles cómo el esfuerzo constante, la disciplina y la capacidad de sobreponerse a las dificultades son pilares fundamentales para alcanzar metas tanto en el plano profesional como en el proyecto de vida individual.
Además de estas visitas estelares, varios centros cuentan con talleres que trabajan con la música como parte de la intervención con los menores. Es el caso del CIMI Medina Azahara de Córdoba, gestionado también por Diagrama, donde el propio consejero José Antonio Nieto conoció las inquietudes de un grupo de jóvenes a ritmo de rap y flamenco fusión durante su visita al centro con motivo del Día de la Bandera en 2023. Una jornada en la que los jóvenes también pusieron música a una lectura dramatizada de la histórica movilización por la autonomía del 4 de diciembre de 1977.
Además de la música, las artes plásticas también son una herramienta habitual utilizada en el sistema andaluz de Justicia Juvenil. En muchos centros hay talleres de pintura, escultura o cerámica, así como actividades en las que, a través de murales, se trabajan ideas y valores. Murales que decoran no solo las propias instalaciones de lo CIMI, sino también equipamientos públicos.
El año pasado, la Delegación de Juventud del Ayuntamiento de Córdoba colaboró con el CIMI Sierra Morena, del que se encarga Adis Meridianos, para que cuatro jóvenes pintaran un mural en la fachada lateral de la Casa de la Juventud, dirigidos por la artista plástica Clara Gómez. La obra, El Jardín del Convento, rinde homenaje al antiguo uso de este espacio como huerto del convento Madre de Dios, y representa una metáfora del crecimiento, la vida y la oportunidad de florecer, tanto en lo personal como en lo comunitario.
En ocasiones, las obras que realizan los menores infractores en estas actividades se muestran al público en exposiciones en espacios públicos de los municipios donde se encuentran los CIMI, lo que contribuye a que los vecinos se acerquen a la realidad de estos chicos y chicas y al trabajo de reeducación que se realiza en el sistema de Justicia Juvenil.
La cultura y el arte también forman parte de la intervención con los menores que cumplen medidas judiciales no privativas de libertad, con visitas a museos acompañados de sus educadores que a través del arte les hacen reflexionar o asistencia a obras de teatro con contenido didáctico.
Historias de superación
Junto a la expresión artística, el deporte es otra de las grandes herramientas de reeducación de los menores infractores, ya que enseña la importancia del trabajo en equipo y del esfuerzo y la constancia para alcanzar una meta. Además de la práctica deportiva integrada en el día a día de los centros, la Junta acerca a estos jóvenes modelos de referencia que comparten con ellos sus historias y les sirven de inspiración para salvar las dificultades y labrarse un futuro con tesón y creyendo en uno mismo.
Es el mensaje que trasladó el verano pasado el campeón mundial de Bike Trial, Pablo Adame, a los jóvenes del CIMI Sierra Morena, en Córdoba, durante una jornada organizada en colaboración con el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) y la entidad Pambikes a la que asistió el consejero. Adame no sólo ofreció una exhibición deportiva en el patio del centro, sobrevolando con su bicicleta a varios jóvenes y educadores, sino que compartió con ellos su experiencia vital en una charla motivacional en la que les contó su infancia complicada y les transmitió que, igual que él superó los problemas, ellos también pueden.
Además, la Consejería de Cultura y Deporte también colabora con el sistema de Justicia Juvenil con el programa Mentor 10 que busca acercar a los jóvenes a deportistas de alto nivel para promover hábitos de vida saludables y convertirlos en referentes positivos. Una de las participantes en este programa es la campeona del mundo de surf adaptado Sarah Almagro, que la semana pasada estuvo en el CIMI El Molino compartiendo con los jóvenes su historia de superación tras la amputación de sus manos y pies por una enfermedad y cómo el parasurfing la ayudó a dejar de lamentarse y a centrarse en un nuevo objetivo que la ha convertido en una de las figuras más destacadas de esta disciplina.
Y, como no podía ser de otra manera, el fútbol también colabora en la reeducación de los menores infractores a través de las fundaciones de varios equipos, como el Granada CF, que organiza cada año un campus de verano dentro de su programa de acción social que incluye una visita al CIMI Genil, a cargo de Diagrama, en la que varios de sus jugadores del equipo masculino y femenino comparten una jornada con los jóvenes sobre los valores del deporte.
Además, equipos como el Málaga CF o la Real Federación Andaluza de Fútbol (RFAF) forman parte de las entidades que colaboran con la Consejería de Justicia para facilitar que menores infractores que cumplen medidas judiciales no privativas de libertad realicen prestaciones en beneficio de la comunidad o tareas socioeducativas impuestas por los jueces en estas entidades.