Conoce Fengdu, la ciudad china de los muertos
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¿Te has imaginado alguna vez como sería la ciudad de los muertos? Pues solo tendrás que viajar a China para descubrirlo. Más concretamente hasta la ciudad de Fengdu, una pequeña localidad situada a las orillas del río Yangze de la que se cuentan historias muy tenebrosas.
Por eso desde OK diario hemos decidido investigar sobre esta fantasmagórica ciudad y así poder ofrecerte más datos de la que es considerada una de las 10 puertas al infierno.
La ciudad fantasma
Si viajamos hasta el centro-sur de China podremos encontrarnos con Fengdu, un territorio maldito para muchos en el que surgen las leyendas. Todo comienza cuando dos funcionarios de la corte imperial de la Dinastía del Este llegaron a esta ciudad para realizar practicas de taoísmo. Para ello accedieron al monte Mingshan con el fin de lograr la inmortalidad por medio de la meditación. Estos aventureros conocidos como Wang Fangpin y Ying Changsheng dieron nombre a la ciudad por medio de sus apellidos, creando así una palabra que significa «el reino del infierno».

Pasados los años la este territorio maldito pasó a denominarse «la ciudad fantasma», ya que la gran mayoría de su territorio se encuentra sumergido bajo el agua. Aunque cabe destacar que muchos templos del monte Mingshan aún pueden ser visitados por cualquier turista, así como el enorme cementerio taoísta para el que fue utilizado posteriormente la ciudad.
El templo de los muertos
Pero si hay un lugar que destaque de esta conocida localidad es el templo dedicado a Tianzi, el Rey de los Muertos. Un impresionante monumento ubicado en lo alto de la colina rodeado de coloridos muros que simbolizan las profundidades del infierno. En estas paredes pueden verse todo tipo de atrocidades, desde canibalismo hasta mutilaciones.

Actualmente este lugar se ha convertido en toda una atracción turística en la que artistas disfrazados de demonios intentan impedir el paso a los visitantes. Además, los turistas deberán pasar varias pruebas que simbolizan el valor de cada persona para acabar en el cielo o en el infierno.