Si guardas un móvil viejo en casa, puedes tener un problema: los expertos piden que hagamos esto cuanto antes
Tener uno o dos móviles viejos guardados en un cajón es algo tan común que casi nadie se lo plantea como un riesgo. El problema es que el tiempo juega en su contra, incluso cuando no los usas.
En los últimos años, distintos expertos en tecnología y gestión de residuos electrónicos han avisado que acumular teléfonos antiguos en casa puede acabar siendo un problema.
En este artículo te contamos qué recomiendan hacer con esos móviles que ya no usas, por qué no conviene dejarlos olvidados durante años y qué dicen los especialistas sobre las baterías que llevan dentro y su deterioro con el tiempo.
Qué hay que hacer con los móviles viejos
Todos los smartphones tienen algo en común, da igual la marca o el precio: funcionan con baterías de iones de litio. Estas no envejecen bien cuando pasan años sin uso. Aunque el móvil esté apagado, el material interno se degrada poco a poco.
Con el tiempo, esa degradación puede provocar que la batería se hinche. A veces apenas se nota, pero en otros casos llega a deformar el móvil, levantar la pantalla o incluso romper la carcasa. En situaciones más extremas, puede liberar gases inflamables y tóxicos.
Por eso, los expertos insisten en que no conviene acumular móviles antiguos sin control. Lo primero es revisar qué dispositivos tienes en casa y en qué estado están. No hace falta hacerlo cada mes, pero sí conviene echarles un vistazo al menos una vez al año.
Si notas que un móvil está abombado, huele raro o la pantalla parece despegada, no intentes cargarlo ni manipularlo. La recomendación es llevarlo a un punto limpio o a un servicio técnico autorizado, donde puedan retirar la batería de forma segura y gestionar el residuo correctamente.
Si el teléfono aún está en buen estado, otra opción es reciclarlo o entregarlo en programas de recogida específicos. Dejarlo años en un cajón no lo conserva, solo aumenta el riesgo.
Qué hacer con otros dispositivos tecnológicos olvidados
El problema no se limita a los móviles. Muchos hogares acumulan tecnología vieja que ya no se usa y que comparte riesgos similares. Conviene aplicar el mismo criterio y revisar otros aparatos que suelen quedarse olvidados.
Basta con revisar tus armarios y cajones, identificar qué tienes y decidir qué hacer con ello. Aquí te dejamos algunas sugerencias:
- Portátiles antiguos: si llevan batería integrada, el riesgo es similar al del móvil. Si no los usas, revisa su estado o entrégalos para reciclaje.
- Tablets viejas: también usan baterías de litio que se degradan con el tiempo.
- Baterías portátiles olvidadas: suelen guardarse cargadas durante años. Si están hinchadas o muy calientes al tocarlas, mejor desecharlas.
- Auriculares inalámbricos: los estuches de carga también contienen baterías que envejecen mal si no se usan.
- Consolas portátiles antiguas: especialmente las que llevan años sin encenderse y con batería interna.
La idea no es deshacerte de todo sin pensar, sino evitar acumular tecnología muerta sin control. Revisar, reciclar y reducir es una forma sencilla de evitar sustos innecesarios en casa.