Dos jóvenes españoles crean un robot con inteligencia artificial que sabe cuándo una pitaya está madura y consigue recoger más del 75% sin destrozar la fruta
En las pruebas de campo, el sistema recolectó con éxito más del 75% de los frutos maduros y menos del 12% sufrió daños.
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¿Cómo sabe una máquina cuándo la fruta de la pitaya está lista para recogerla de la planta? Dragonbot, un robot desarrollado por la Universitat Politécnica de València, utiliza cámaras y visión artificial para localizar cada fruto, calcular si está maduro y dejar en la planta los que todavía necesitan tiempo.
En las pruebas que se hicieron con el robot, se consiguió recoger más de 75% de las pitayas maduras y menos de 12% tuvieron daños. Con estos porcentajes se puede ver que hay posibilidad de que un robot recoja fruta delicada sin destrozarla.
Cómo elige la fruta el dragonbot
El proyecto fue coordinado por el Laboratorio de Robótica Agrícola de la UPV. Francisco Rovira, director del laboratorio, afirma que hasta donde sabe el equipo, es el primer robot creado específicamente para recoger fruta del dragón.
La visión artificial da la opción para que un ordenador capte e interprete las imágenes de una cámara. Dragonbot tiene una combinación de esta tecnología junto con modelos de inteligencia artificial para saber si la pitaya está madura y así, decidir si debe recogerla o no.
Este proyecto comenzó en el año 2023 usando cámaras capaces de calcular la profundidad y sensores de distancia para localizar la fruta de la pitaya antes de cortarla.
Un agarre que no apriete
Desde el Instituto Universitario de Automática e Informática Industrial, conocido como ai2, se creó este sistema para recoger y colocar la fruta de la pitaya.
Carlos Blanes, de la Universidad de Valencia aclara cómo el Dragonbot se mueve sobre una plataforma con cuatro ruedas, dirección en dos de ellas y suspensión independiente. Además, el brazo robótico que lleva encima cuenta con una garra, hoja vibratoria, tijeras que funcionan con aire a presión y unos dedos flexibles que se adaptan a la forma de la pitaya para cojerla.
Todo esto es muy importante porque una máquina puede localizar bien una fruta, pero aun así podría ser capaz de dañarla si aprieta demasiado, corta mal o la golpea. Por eso, el robot coordina la visión, el movimiento y la forma de sujetar la fruta.
Qué demostraron las pruebas
La coordinadora del proyecto, Coral Ortiz, lo deja claro: “estos resultados validan la viabilidad de nuestro robot para la recolección autónoma no solo de la pitaya, sino también de otros frutos delicados”. No obstante, conviene tener en cuenta las cifras, las cuales proceden de pruebas de campo y por tanto, el sistema todavía puede mejorar.
GreenVision fue el encargado hacer el cálculo del grado de madurez de la fruta, Inderen apoyó con un espacio agrivoltaico, donde los cultivos y los paneles solares comparten terreno, y Nutai se encargó de indicar el punto exacto donde el robot debía realizar el corte.
Por otro lado, un estudio que se hizo anteriormente por el mismo equipo ya había probado un sensor capaz de medir la firmeza de la pitaya sin hacer ningún agujero. En el mismo, el cual se llevó a cabo con 60 frutas, demostró que tal sistema puede ayudar a distinguir las frutas en buen estado de las que están deterioradas y sin tener que hacer daño ninguno.
Que Dragonbot funcione con un cultivo concreto no quier decir que pueda utilizarse directamente con cualquier fruta. Para adaptarlo a otros cultivos probablemente serían necesarias nuevas garras, más datos y diferentes formas de cortar, según el tamaño, la piel y la posición de cada fruta.
El proyecto tuvo apoyo económico de la Generalitat Valenciana, gracias al Fondo Europeo del Desarollo Regional, conocido como FEDER. Los resultados finales del este gran proyecto con Dragonbot se presentaron el 30 de junio de 2026 en Innova Connect, una jornada dedicada a la innovación y la colaboración.