Irlanda golea a Israel y a la tensión con brazaletes negros por Gaza, sin saludo inicial y celebraciones reivindicativas
Israel, Irlanda o cuando el fútbol queda en un segundo plano. El partido, que se disputó en Hungría por el conflicto armado en Gaza, pero llevaba tiempo jugándose. En los despachos, en las calles de Dublín, en los comunicados, en el concierto político y también en el vestuario de la selección irlandesa. Lo que sucedió en el terreno de juego —goleada (0-3) de Irlanda a Israel— fue solo una parte de lo que gravitó alrededor de un encuentro que futbolistas irlandeses no querían jugar.
Por recapitular, la Federación Irlandesa de Fútbol sometió a votación el pasado mes de julio la disputa de los partidos de ida y vuelta contra Israel. Ante posibles consecuencias deportivas y disciplinarias por parte de la UEFA, el escrutinio se saldó con 75 votos a favor de la disputa ante 32. El debate continuó. Más de 160 deportistas irlandeses firmaron una carta en la que cuestionaron disputar dichos enfrentamientos. Ambos en campo neutral.