Unión Europea

Adiós a los ordenadores portátiles de siempre: la UE avala el cambio más radical jamás visto y entra en vigor en 2027

El Reglamento europeo de baterías prohíbe desde 2027 los portátiles con baterías pegadas o soldadas y obliga a los fabricantes a garantizar repuestos durante al menos cinco años

Adiós a los ordenadores portátiles de siempre: la UE avala el cambio más radical jamás visto y entra en vigor en 2027
Adrián Villellas

A partir de febrero de 2027, vender un ordenador portátil en Europa con la batería pegada o soldada será ilegal. No una infracción menor ni una recomendación, sino una prohibición directa que impedirá la comercialización del producto en todo el mercado común. La medida, recogida en el Reglamento (UE) 2023/1542, obliga a los fabricantes a rediseñar desde cero la arquitectura interna de sus dispositivos y supone el mayor cambio estructural que ha vivido la industria de los portátiles en décadas.

Qué cambia en los portátiles

La norma es clara y no deja margen de interpretación: cualquier portátil que llegue al mercado europeo después de esa fecha deberá tener una batería que el propio usuario pueda extraer con herramientas comunes, como un destornillador estándar. Si el proceso requiere alguna herramienta especial o propietaria, el fabricante tendrá que incluirla gratuitamente con el producto. Y queda expresamente prohibido el uso de colas térmicas o adhesivos industriales que impidan separar los componentes sin dañar el dispositivo.

Pero la ley va más allá del diseño físico. También afecta al software: los fabricantes no podrán usar chips de emparejamiento de componentes, una práctica que hasta ahora hacía que algunos portátiles rechazaran baterías de terceros o mostraran mensajes de error persistentes al instalarlas. A partir de 2027, cualquier batería compatible deberá funcionar sin degradar el rendimiento del equipo.

En qué se diferencia del derecho a reparar

Esta normativa no debe confundirse con la directiva de derecho a reparar que entró en vigor este mismo año. Aquella obliga a los fabricantes a garantizar la disponibilidad de piezas de repuesto generales, como pantallas, teclados o carcasas. El reglamento de baterías es más específico y más estricto: no solo exige que el componente sea sustituible, sino que prohíbe técnicas concretas de fabricación y obliga a implantar un sistema de reciclaje circular orientado a recuperar los componentes químicos de las celdas, entre ellos el litio y el cobalto, materiales críticos cuya extracción tiene un impacto ambiental considerable.

El reto técnico para los fabricantes

Cumplir con esta normativa no es trivial. Los portátiles ultradelgados que dominan el mercado desde hace años han conseguido ese diseño, en buena medida, gracias al uso de adhesivos industriales que permiten aprovechar cada milímetro del espacio interior. Sustituir esas colas por tornillos, guías y conectores físicos requiere espacio adicional, lo que podría traducirse en un ligero aumento del grosor de los equipos.

Las marcas que no adapten sus líneas de fabricación antes del plazo límite se enfrentarán a una consecuencia directa e inapelable: la prohibición de vender sus productos en Europa. Un mercado lo suficientemente grande como para que ningún fabricante relevante pueda permitirse ignorarlo.

Más obligaciones después de la venta

La normativa también establece compromisos que van más allá del momento de la compra. Los fabricantes deberán ofrecer baterías de repuesto originales durante un mínimo de cinco años después de que cada modelo deje de comercializarse. Y el sistema operativo del portátil estará obligado a mostrar de forma clara y accesible los ciclos de carga acumulados y el estado real de degradación de la batería, para que el usuario sepa en todo momento en qué condiciones se encuentra su equipo.

Con esta normativa, la Unión Europea establece un principio que hasta ahora había quedado subordinado a la estética y a los márgenes comerciales: un dispositivo que no puede repararse ni reciclarse de forma efectiva no es un producto sostenible, independientemente de lo delgado que sea su chasis.

Lo último en Techy

Últimas noticias