Pese a estar en alerta naranja

Así puso Tebas en riesgo a los aficionados del Levante: salieron de un Ciutat de Valencia totalmente inundado

El Levante solicitó durante el día la suspensión del partido por el temporal, pero Tebas decidió dejarlo en manos del árbitro

Cuando se suspendió el partido tanto el estadio como las calles estaban inundados y el agua llegaba casi a las rodillas

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Miguel Zorío

La Liga de Tebas puso en riesgo a los aficionados del Levante-Athletic al suspender oficialmente el partido unos minutos antes de la hora prevista para el inicio del encuentro. Insistieron en hacer ir a la afición al Ciutat de Valencia a pesar de que la ciudad llevaba todo el día en alerta naranja por lluvias torrenciales. Contradiciendo así las indicaciones del Ayuntamiento de Valencia, que había pedido a los valencianos que redujeran «la movilidad de las personas al máximo».

Desde el martes 15 de septiembre se sabía que el miércoles Valencia estaría en alerta naranja. Así lo anunciaba la Generalitat Valenciana en un comunicado: «La Conselleria de Emergencias e Interior, a través del Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) de la Generalitat, ha activado para este miércoles, 16 de septiembre, la alerta de nivel naranja en toda la provincia de Valencia, ante la previsión de lluvias y tormentas con acumulados de 40 milímetros en una hora y posibilidad de que se superen los 80 milímetros en dos o tres horas».

Además, el Ayuntamiento de Valencia informó que «desde las 14:00 horas, el consistorio suspende actividades al aire libre, cierra parques y jardines, el Jardí del Turia y cementerios para reducir desplazamientos y riesgos». «Lo que pretendemos es reducir la movilidad de las personas al máximo», señaló Juan Carlos Caballero, portavoz municipal y concejal de Prevención y Extinción de Incendios y Protección Civil.

A pesar de todo, el partido se mantenía. Héctor Rodas, director deportivo del Levante, explicó tras la suspensión que el club había solicitado a la Liga el aplazamiento del mismo, pero la respuesta del organismo presidido por Tebas respondió que sería el árbitro quien decidiría antes del partido: «La Liga tiene su procedimiento y el equipo rival ya había viajado. Había que ver en la hora del partido lo que podía pasar porque no se sabía a ciencia cierta. Hemos intentado calentar, pero ha empezado a diluviar».

El agua llegaba casi a las rodillas

Muchos aficionados, al ver el panorama, decidieron marcharse antes de que se comunicara la suspensión oficial del encuentro. En esos momentos el agua ya estaba entrando al estadio y las calles ya estaban inundadas. El agua llegaba casi a las rodillas, la salida al campo de los jugadores por el túnel de vestuarios estaba inundada y, al final, el árbitro decidió suspender el partido en torno a las 21:20, después de que los dos equipos tuvieran que regresar del calentamiento porque no se veía nada y diluviaba en el campo.

Esta negligencia de la Liga de Tebas de no suspender el partido antes puso en peligro a los aficionados. Cuando salieron en busca de sus vehículos o rumbo al metro para volver a sus casas, las calles estaban inundadas y la parada de metro de Machado, la más cercana al estadio, también. Tuvieron que andar y conducir por calles llenas de agua, evitando túneles cortados por las inundaciones, poniendo en riesgo su integridad física, para poder regresar a sus domicilios y resguardarse del temporal.

Esto es de extrema gravedad, especialmente teniendo en cuenta lo que sucedió hace dos años con la DANA que golpeó la Comunidad Valenciana y que dejó más de 200 fallecidos. Valencia volvía a estar en alerta por el temporal, pero Tebas decidió dejar en manos del árbitro, a la hora del partido, la suspensión del encuentro. A esto hay que sumarle los partidos a más de 30 grados que ha venido jugando el Levante estas últimas jornadas, con más de un aficionado sufriendo golpes de calor en la grada.

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