Muere un hombre tiroteado en la habitación del hospital Joan XXIII de Tarragona donde estaba ingresado
Los investigadores creen se trata de un ajuste de cuentas, aunque se desconoce al autor de los hechos
Los Mossos d’Esquadra investigan la muerte de un hombre que fue tiroteado este miércoles mientras estaba ingresado en la habitación del hospital Joan XXIII (Tarragona). La víctima, de nacionalidad extranjera, fue sorprendida de madrugada. Los agentes tratan ahora de esclarecer el ataque, aunque se sabe que el fallecido había sido hospitalizado hace dos semanas por recibir varios disparos en Salou (Tarragona).
El asaltante habría entrado en la habitación de la víctima, que no estaba vigilada, y la habría asesinado. Los Mossos recibieron el aviso a las 03:15 horas del crimen. Las patrullas policiales se desplazaron inmediatamente, al igual que los sanitarios del centro médico, para tratar de asistirle, pero el individuo, que estaba herido de gravedad, murió minutos después. El Servei d’Emergències Mèdiques puso a disposición su personal psicológico para atender a los presentes durante el homicidio.
Por el momento, las autoridades han establecido un dispositivo para tratar de atraparlo y han anunciado en sus redes sociales que la División de Investigación Criminal (DIC) llevará el caso para conocer la verdad y las circunstancias detrás del asesinato.
Investiguem la mort violenta d’un home, aquesta matinada, a Tarragona. La DIC s’ha fet càrrec del cas per esclarir les circumstàncies dels fets. https://t.co/2pG9DtKWMs
— Mossos (@mossos) October 29, 2026
No era el primer episodio
El fallecido llevaba casi 15 días en el hospital, ya que sufrió heridas graves de bala al haber sido disparado hacia las 20:15 en la calle Prat d’en Carbó, en Salou (Tarragona). El hombre caminaba cerca de la plaza de Europa cuando un coche se acercó a él y unos individuos, que después se fugaron, abrieron fuego desde el interior del vehículo.
La víctima cayó al suelo de la vía pública debido al daño que sufrió en las piernas. Después, una ambulancia lo trasladó al centro sanitario mencionado. Las pesquisas apuntan a que los ejecutores serían los mismos que los que quisieron asesinarle el pasado 16 de octubre. Los Mossos habrían dejado de vigilarle tras considerar que no existía riesgo de padecer una nueva agresión.