La psicología dice que las personas que llegan tarde a todos los sitios no es que sean impuntuales: pueden sufrir ansiedad social
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Llegar tarde de forma sistemática no es siempre una característica de personas impuntuales ni responde a una mala organización del tiempo. Según un análisis del medio especializado en salud PsychCentral, la impuntualidad crónica puede estar vinculada a condiciones psicológicas como el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la ansiedad social o la depresión, que afectan la percepción del tiempo y la gestión de situaciones sociales de formas específicas.
Lo que en un entorno social o laboral se lee como falta de respeto o de una incapacidad de asumir compromisos puede tener, en muchos casos, una raíz clínica identificable.
¿Por qué la ansiedad social puede hacer que una persona llegue siempre tarde?
Para la psicología, la ansiedad social actúa, en el caso de la impuntualidad, como un mecanismo de evitación. Quien la experimenta puede retrasar su llegada a reuniones, eventos o lugares concurridos precisamente porque llegar antes implica interacciones sociales que generan malestar: esperar en un sitio lleno de personas, presentarse sin saber con quién hablar o entrar en una sala donde ya está todo el mundo sentado. Llegar tarde reduce ese tiempo de exposición.
Así, desde ReachLink, los especialistas identifican que esta función psicológica actúa de manera inconsciente. Incluso, estos expertos señalan que tanto el «evitador de ansiedad» como el «perfeccionista que se demora» son dos de los siete arquetipos de impuntualidad crónica, en los cuales se coincide en evitar a toda costa las situaciones que provoquen una profunda incomodidad, ya sea para protegerse como por miedo a la imperfección.
La impuntualidad como ceguera temporal
Además de la ansiedad, el trastorno de déficit de atención con hiperactividad es la condición más asociada a la impuntualidad crónica en la literatura especializada. Quienes lo padecen suelen experimentar lo que se denomina «ceguera temporal», es decir, una dificultad para percibir el paso del tiempo de forma ajustada a la realidad. Se concentran en una tarea y, cuando levantan la vista, han pasado 40 minutos.
Asimismo, el TDAH afecta a la memoria de trabajo y a la función ejecutiva, lo que dificulta anticipar cuánto tiempo lleva prepararse, desplazarse o gestionar imprevistos.
Según datos citados por PsychCentral, aproximadamente el 4,4% de los adultos en Estados Unidos tienen diagnóstico de TDAH, aunque las estimaciones de infradiagnóstico son considerablemente mayores.
Otras condiciones que la psicología vincula a llegar tarde siempre
Más allá del TDAH y la ansiedad social, la psicología identifica otras condiciones que pueden explicar la impuntualidad sistemática.
La depresión ralentiza los tiempos de reacción y la motivación. El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) puede generar rituales de preparación que consumen más tiempo del previsto. También patrones de personalidad como el narcisismo o la resistencia pasiva aparecen entre los factores que contribuyen a llegar tarde de forma habitual.
Por otro lado, los expertos ya citados señalan que, cuando la impuntualidad afecta de forma significativa a la vida cotidiana o laboral, buscar apoyo profesional es el primer paso.
Las estrategias o consejos, como el uso de temporizadores, los rituales de salida o la preparación la noche anterior, funcionan mejor cuando van acompañados de un tratamiento orientado a la causa subyacente, ya sea TDAH, ansiedad social u otra condición de base.