CATÁSTROFE

La ciudad de España que puede desaparecer por un ‘megatsunami’: la ola llegaría hasta Nueva York

Imagen generada por IA
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Carla Abadía
  • Carla Abadía
  • Carla Abadía Betrán (Huesca, 2003) periodista especializada en SEO. Actualmente, continúa ampliando sus conocimientos en marketing y tiene experiencia en medios de referencia como La Razón, además de participar en diversos proyectos en redes sociales.

Varias investigaciones han planteado en España un escenario extremo que ha llegado a la hipótesis sobre los grandes tsunamis del Atlántico. El supuesto parte de un fenómeno que, aunque no constituye una amenaza instantánea ni una predicción científica, podría provocar consecuencias horribles si llegara a producirse bajo unas condiciones concretas.

El origen estaría en un enorme deslizamiento de tierra provocado por el colapso de una parte de un volcán situado junto al océano. Si una cantidad gigantesca de roca acabara precipitándose al mar, el desplazamiento repentino del agua podría generar una sucesión de olas capaces de propagarse durante miles de kilómetros.

La hipótesis ha sido estudiada mediante modelos informáticos que analizan cómo se comportaría el océano ante un deslizamiento de estas características. Las ondas generadas no quedarían necesariamente limitadas al entorno de las islas, sino que podrían atravesar el Atlántico.

El volcán que podría causar el desastre

La isla española que aparece en este escenario es La Palma, en Canarias. En concreto, los estudios se han centrado en el complejo volcánico de Cumbre Vieja.

Uno de los trabajos más conocidos fue publicado en 2001 por Steven N. Ward y Simon Day en Geophysical Research Letters. Los investigadores analizaron qué ocurriría si se produjera un gigantesco deslizamiento del flanco de Cumbre Vieja y plantearon distintos efectos sobre el océano Atlántico. En su escenario más extremo, con un volumen de material de hasta 500 kilómetros cúbicos, calcularon que las olas podrían alcanzar las costas americanas con alturas de varios metros.

La magnitud del deslizamiento planteado en el escenario más extremo y la forma en la que se modeló la propagación de las olas fueron algunos de los aspectos revisados por investigaciones posteriores.

La llegada de la ola a Nueva York

La posibilidad de que el tsunami alcanzara Norteamérica procede de esos modelos sobre la propagación de las ondas a través del Atlántico.  No significa que exista una predicción total de que Nueva York vaya a sufrir un tsunami procedente de Canarias.

Investigaciones posteriores han utilizado modelos diferentes y han estudiado varios tamaños posibles de deslizamiento, incluidos escenarios de 20, 40, 80 y 450 kilómetros cúbicos. Estos trabajos han mostrado que el comportamiento de las olas cambia notablemente en función del volumen de material que se desplace y de las características del deslizamiento.

La energía de la ola se va reduciendo durante su propagación por el océano. Por ello, las primeras representaciones de una gigantesca ola atravesando el Atlántico deben interpretarse con cautela y dentro del contexto de los supuestos utilizados para realizar las simulaciones.

El escenario más extremo

La posibilidad de un megatsunami generado por un colapso volcánico en Canarias sigue siendo poco probable, y no existe una previsión cercana a que vaya a producirse.

Para que se desencadenara el escenario estudiado, tendrían que coincidir una serie de circunstancias extraordinarias, entre ellas un gran deslizamiento del terreno hacia el océano.

El interés científico de esta hipótesis reside precisamente en analizar cómo respondería el océano ante uno de los mayores deslizamientos volcánicos imaginables y qué consecuencias podría tener a diferentes distancias.

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