El Rey Juan Carlos planteó a EEUU en 1979 la posibilidad de entregar Melilla a Marruecos
Admitió que el Ejército protestaría, pero creía que el malestar «duraría solo dos meses» y él podría «controlar la situación»
Para Ceuta, con unos 60.000 residentes españoles, el monarca veía imposible una cesión directa a Marruecos

El Rey Juan Carlos admitió la posibilidad de ceder Melilla a Marruecos y dar a Ceuta un estatuto internacional similar al de Tánger. Fue en 1979, cuatro años después de la Marcha Verde que ocupó el Sáhara español.
El 30 de abril de 1979, en el Palacio de la Zarzuela, el monarca mantuvo una conversación de más de hora y media con el senador estadounidense Ed Muskie, enviado personal de Jimmy Carter, y con el entonces embajador de EEUU en Madrid, Terence Todman. El resumen de esa reunión se recogió en un telegrama secreto de la embajada estadounidense al Departamento de Estado, desclasificado en 2014.
El historiador Charles Powell, director del Real Instituto Elcano desde 2012, reveló esta conversación en su artículo El primer embajador de la democracia: don Juan Carlos y la proyección exterior de España, incluido en el libro colectivo Rey de la democracia (Galaxia Gutenberg, 2017).
Según el cable (en diplomacia, gustan de mantener este término para sus telegramas secretos), el Rey Juan Carlos identificó las dos ciudades españolas como «el gran asunto» entre España y Marruecos. Consideraba que Melilla podría cederse a Marruecos «en un plazo relativamente corto» porque allí vivían solo unos 10.000 españoles. Reconocía que el Ejército protestaría, pero creía que el malestar «duraría sólo dos meses» y que él podría «controlar la situación».
Pero respecto a Ceuta, con unos 60.000 residentes españoles, el monarca veía imposible una cesión directa a Marruecos. Proponía como «quizás la mejor solución» un estatuto similar al de Tánger entre 1923 y 1956, administrado por una comisión de varios países europeos, incluida España. El Rey temía que, sin una solución, pudiera producirse otra Marcha Verde, lo que generaría problemas graves.
Un extracto del cable diplomático, publicado en la propia web de Charles Powell, decía:
«THE BIG ISSUE BETWEEN SPAIN AND MOROCCO ARE THE TWO SPANISH ENCLAVES. HE [JUAN CARLOS] FELT THAT MELILLA COULD BE CEDED TO MOROCCO WITHIN A RELATIVELY SHORT TIME SINCE THERE WERE ONLY 10,000 SPANIARDS LIVING THERE. THE SPANISH MILITARY WOULD BE VERY UNHAPPY AND WOULD PROTEST BUT THAT WOULD LAST FOR ONLY ABOUT TWO MONTHS AND HE COULD CONTROL THE SITUATION. CEUTA WOULD BE MUCH MORE DIFFICULT BECAUSE THERE ARE 60,000 SPANIARDS THERE AND IT WOULD BE IMPOSSIBLE TO JUST TURN THEM OVER TO MOROCCO. PERHAPS THE BEST SOLUTION FOR CEUTA WOULD BE INTERNATIONALIZATION OR A «TANGIER-LIKE» SITUATION. IN THE ABSENCE OF A SOLUTION HE FEARED THE POSSIBILITY OF ANOTHER «GREEN MARCH» WHICH WOULD REALLY CREATE SERIOUS PROBLEMS».
(«EL GRAN ASUNTO ENTRE ESPAÑA Y MARRUECOS SON LOS DOS ENCLAVES ESPAÑOLES. ÉL [JUAN CARLOS] CONSIDERABA QUE MELILLA PODRÍA CEDERSE A MARRUECOS EN UN PLAZO RELATIVAMENTE CORTO, YA QUE SOLO HABÍA 10.000 ESPAÑOLES VIVIENDO ALLÍ. EL EJÉRCITO ESPAÑOL ESTARÍA MUY DESCONTENTO Y PROTESTARÍA, PERO ESO DURARÍA SOLO UNOS DOS MESES Y ÉL PODRÍA CONTROLAR LA SITUACIÓN. CEUTA SERÍA MUCHO MÁS DIFÍCIL PORQUE HAY 60.000 ESPAÑOLES ALLÍ Y SERÍA IMPOSIBLE ENTREGARLOS SIMPLEMENTE A MARRUECOS. QUIZÁS LA MEJOR SOLUCIÓN PARA CEUTA SERÍA LA INTERNACIONALIZACIÓN O UNA SITUACIÓN «AL ESTILO DE TÁNGER». EN AUSENCIA DE UNA SOLUCIÓN, TEMÍA LA POSIBILIDAD DE OTRA «MARCHA VERDE», LO QUE REALMENTE CREARÍA PROBLEMAS SERIOS».)
Consultar aquí el cable íntegro desclasificado.
El telegrama secreto fue enviado previamente a Ed Muskie para su revisión y no constan objeciones o correcciones por su parte, como indica el resumen desclasificado del documento, marcado por el Gobierno de EEUU como «Sheryl P. Walter Declassified/Released US Department of State EO Systematic Review 20 Mar 2014». No se trató de una propuesta oficial ni de una negociación formal, sino de comentarios expresados en una conversación privada con interlocutores estadounidenses, en un contexto de tensiones post-Marcha Verde (1975) y de preocupación por las relaciones con el rey Hasán II de Marruecos.
El Gobierno de Rajoy restó trascendencia a aquellas opiniones. En mayo de 2017, en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el entonces ministro de Educación, Cultura y Deporte y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, afirmó literalmente que aquellas opiniones del rey Juan Carlos eran «algo del año 79, del Paleolítico inferior». Asimismo, reafirmó que Ceuta y Melilla «han sido siempre y lo continuarán siendo» españolas.