Animales

Ver para creer: 3 pescadores franceses capturan con una caña de pescar un gigantesco atún de 2,60 metros de largo y 230 kilos de peso

Pesca, animales, peces
Atún rojo recién capturado sobre la cubierta de un barco de pesca.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los hermanos Ludovic, Florian y Jonathan Delmée han capturado un atún rojo de 2,60 metros de largo y 230 kilos de peso frente a las costas de Sète, en el sur de Francia, utilizando únicamente cañas de pescar comunes.

La lucha contra el ejemplar se prolongó varias horas en el mar Mediterráneo a principios de agosto de 2026, y los tres hermanos la retransmitieron en directo a través de sus redes sociales.

Los propios protagonistas han calificado la captura como «la de su vida», después de años buscando un ejemplar de estas dimensiones. El atún, de la especie Thunnus thynnus, tenía una edad estimada de unos 10 años, y su tamaño se sitúa dentro del rango habitual de un ejemplar adulto de atún rojo del Atlántico completamente desarrollado.

La captura del atún rojo de 230 kilos frente a las costas de Francia

El atún rojo es una de las especies más valoradas en el mundo gastronómico, sobre todo en Japón, donde algunos ejemplares excepcionales se han pagado por casi 3 millones de euros para el sushi y el sashimi de mayor calidad. Esa demanda disparó la sobrepesca hasta llevar a la especie al borde de la extinción hacia el año 2010, cuando los organismos internacionales impusieron cuotas de captura urgentes para frenar el declive de la población.

Las medidas dieron resultado. En 2021, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza sacó al atún rojo del Atlántico de la categoría de especie en peligro y lo reclasificó como de preocupación menor. La recuperación de las poblaciones en el Atlántico y el Mediterráneo explica que, más de una década después, siga siendo posible encontrar ejemplares de este tamaño frente a las costas francesas.

Doblegar a un pez de 230 kilos con una caña de pescar recreativa exige una resistencia física extrema y una sincronización constante para evitar que el sedal se rompa. El propio peso del animal y la fuerza de sus embestidas bajo el agua ponen a prueba tanto el equipo como la capacidad de los pescadores para mantener la tensión sin perder el control de la pieza.

Cómo es el atún rojo capturado por los pescadores franceses

El ejemplar que sacaron los hermanos Delmée tiene el cuerpo con forma de torpedo característico de la especie, diseñado para reducir al mínimo la resistencia del agua.

El dorso es de un azul oscuro casi negro que actúa como camuflaje frente a los depredadores que miran desde arriba, mientras que el vientre muestra un tono plateado brillante que confunde al pez con la luz del sol cuando se le observa desde abajo. Cerca de la cola, unas pequeñas aletas llamadas pínnulas, de color amarillo vivo bordeado de negro, completan su aspecto característico.

La musculatura de un atún de este tamaño es descomunal, compuesta casi en su totalidad por músculo rojo compacto, y sus ojos, grandes y de visión muy aguda, le permiten cazar bancos de caballas o sardinas incluso con poca luz. La aleta caudal, rígida y con forma de media luna, funciona como un motor de propulsión de alta frecuencia, y el pez puede replegar sus aletas pectorales y dorsales en ranuras del propio cuerpo para alcanzar velocidades cercanas a los 70 kilómetros por hora.

A diferencia de la mayoría de los peces, el atún rojo cuenta con un sistema circulatorio especializado conocido como rete mirabile, que mantiene sus músculos y sus ojos a una temperatura más alta que la del agua del mar. Esa particularidad explica buena parte de la fuerza descomunal que los hermanos Delmée sintieron cada vez que el animal intentó escapar durante la larga lucha en el Mediterráneo.

Lo último en Naturaleza

Últimas noticias