La oxidación del ‘colesterol bueno’, un nuevo biomarcador de aneurisma aórtico abdominal

Un trabajo con participación del IIS-Fundación Jiménez Díaz, publicado en 'Ebiomedicine', apunta a las proteínas que transportan el HDL.

La oxidación del ‘colesterol bueno’, un nuevo biomarcador de aneurisma aórtico abdominal
Colesterol bueno @Istock

Investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER), del Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD-UAM), el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y el Instituto de Investigación del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo han descubierto un posible biomarcador de aneurisma aórtico abdominal: una forma oxidada del colesterol bueno.

El grupo de investigación ha identificado los mecanismos por los cuales las lipoproteínas HDL, encargadas de transportar el colesterol bueno y prevenir la acumulación de colesterol en la pared arterial, pierden su capacidad cardioprotectora en pacientes con aneurisma aórtico abdominal (AAA), una patología que no produce síntomas y es difícil de diagnosticar a tiempo.

La investigación, publicada en Ebiomedicine, demuestra que las HDL de pacientes con AAA presentan modificaciones oxidativas que disminuyen su función cardioprotectora. Además, según explican los autores, las HDL oxidadas «se pueden medir en la sangre de los pacientes, por lo que podrían ser usadas como biomarcadores para mejorar el diagnóstico de la patología, añadiendo valor predictivo a los factores de riesgo tradicionales».

Función cardioprotectora

El investigador de CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) en el IIS-FJD, José Luis Martín-Ventura, apunta que «en trabajos anteriores ya habíamos observado cómo los pacientes con aneurisma aórtico abdominal presentaban alteraciones en la composición de las HDL y una reducción en su principal función cardioprotectora: su capacidad para prevenir la acumulación de colesterol en los macrófagos de la pared arterial».

Gracias a las técnicas proteómicas, desarrolladas por investigadores del CNIC, se ha profundizado en este proceso. «Nos permiten detectar y cuantificar todas las modificaciones postraduccionales que sufren las proteínas. Aplicando estas técnicas, fuimos capaces de detectar que en pacientes con AAA, sse producía un tipo de oxidación en residuos específicos de la principal proteína que compone las HDL», apunta Jesús Vázquez, investigador del CIBERCV y el CNIC. «A través de la oxidación de la partícula, hemos visto cómo se produce la pérdida de funcionalidad, lo que nos lleva a ver esa oxidación como un posible biomarcador de la enfermedad», mantiene.

Necesidad de marcadores para el diagnóstico de AAA

El aneurisma aórtico abdominal es una enfermedad que consiste en la dilatación de la aorta, que puede progresar hasta que se produce la rotura de la arteria, dando lugar al 1-2% del total de muertes. Afecta a aproximadamente el 5% de los varones mayores de 50 años y a más del 1% de las mujeres mayores de 65 años.

Los autores del trabajo subrayan que «no existen tratamientos farmacológicos preventivos y la intervención quirúrgica solo es posible cuando el AAA es mayor de 5 centímetros, por lo que la identificación de los mecanismos implicados en esta patología podría ayudar a encontrar nuevas estrategias terapéuticas y se hace necesario, asimismo, la identificación de biomarcadores circulantes que ayuden en el diagnóstico y/o pronóstico de la enfermedad».

El trabajo cuenta, además, con financiación de la Fundación Bancaria «la Caixa» a través de su convocatoria de investigación en salud (proyecto HR17-00247).

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