Adelgazar

Cómo empezar una dieta de adelgazamiento

Cómo empezar una dieta de adelgazamiento
Cómo empezar una dieta de adelgazamiento

Cuando finaliza el verano, son muchas las personas que quieren hacer ejercicio y comer mejor para quitarse los quilos que se han acumulado durante los meses estivales. No es sencillo empezar una dieta de adelgazamiento, pero cuando se hace, debe seguirse unas pautas e ir al especialista.

Para esto, los nutricionistas nos ayudan para que no caigamos que las llamadas “Dietas milagro” que no aportan nada y pueden ser perjudiciales para nuestra salud.

Los consejos para empezar una dieta de adelgazamiento

Es importante que nos marquemos un objetivo realista, en donde el régimen sea lo más coherente posible para que no se resienta la salud. A medio plazo, las dietas milagro, que son las que prometen una importante pérdida de peso en muy poco tiempo, no resultan adecuadas, ya que lo que consiguen es que perdamos agua y masa muscular, en lugar de grasa. Además presentan un efecto rebote. Por lo tanto, no tendrá ningún sentido perder seis kilos en diez días, sí luego se van a recuperar siete.

Para empezar una dieta, sería conveniente huir de aquellos alimentos peligrosos. Entre ellos se encuentran los dulces, grasas y productos calóricos. No hay que olvidar que el factor psicológico resulta muy importante en todo esto. Resultará mucho más fácil caer en la tentación cuando estamos en casa y sabemos que en el frigorífico hay uno trozo de tarta o unas galletas en la despensa.

El desayuno resulta imprescindible para conseguir nuestro objetivo. Piensa que cuando nos levantamos de la cama se llevan muchas horas en ayunas y el organismo precisa de energía. La solución para adelgazar tampoco pasa por tomarse un café únicamente. Se adelgazará, pero no de la mejor manera. Se pierde masa muscular y no grasa.

En las dietas saludables no hace falta pasar hambre. El problema radica en los regímenes extremos que se mantienen durante un largo periodo de tiempo. Al final, cuando lo abandones, acabarás comiendo de todo porque la cabeza y el cuerpo te lo piden. Después de un periodo de mucho cuidado con la alimentación, siempre resulta más fácil caer en la tentación de tomar aquello que teníamos prohibido hasta la fecha. Lo mejor para no pasar hambre, es que la dieta que se haga esté correctamente planificada.

En las dietas que duran mucho tiempo, que suelen ser las que siguen las personas con cierto sobrepeso, se recomiendan hacer pequeños paréntesis. Resulta muy complicado para una persona que precisa perder entre 30 y 40 kilos permanecer durante un año seguido restringiendo su alimentación. De vez en cuando hay que otorgarse algunos permisos, dentro de las posibilidades. Cuando nos apetezca un dulce, en lugar de comer un pastel o una tableta de chocolate, optaremos por uno que sea sano y que pueda adaptarse al régimen sin que altere nuestro esfuerzo hecho.

Control del peso

Debemos establecer unos parámetros y saber cuánto tiempo y grasa queremos bajar o reducir. Para esto es mejor ir controlando el peso, pero sin pasarnos, es decir, no hace falta que cada día estemos pendientes de ello.

Organizar menús diarios

Si te pasas con la grasa y la sal, hay que cambiar aquello que comemos. Es bueno realizar un menú diario y semanal para saber qué comer cada día, en función de la variedad y de tener platos bien saludables.

Ejercicio físico

Es algo prioritario, pues no tiene ningún sentido comer bien si no nos movemos. Actualmente es bien fácil encontrar aquel ejercicio que mejor vaya contigo, desde fitness, al baile pasando por la natación. Además, los gestos cotidianos, como subir y bajar las escaleras y andar cada día un poco ayudan en gran medida.

Siempre de la mano de un nutricionista

No podemos empezar una dieta para adelgazar sin el control y la supervisión de una persona experta. El nutricionista es el que debe darnos la pauta de qué comer según nuestra condición física y también de los quilos que queramos perder.

 

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