Cristina de Hoyos, dermatóloga, sobre la crema Nivea de la lata azul: «Puede no ser adecuada para pieles sensibles debido a su perfume»
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La clásica crema Nivea de lata azul lleva décadas presente en miles de hogares españoles. Es uno de esos productos que muchas personas utilizan para casi todo: hidratar manos, aliviar la piel seca o aplicarla después de pasar varias horas en la playa. Sin embargo, que sea un cosmético tan popular y con probados beneficios no significa que sea la mejor opción en todos los casos.
Tras una exposición al sol, la piel necesita recuperar la hidratación y reforzar su barrera natural. Aunque esta crema puede ayudar a reducir la pérdida de agua gracias a su fórmula rica y oclusiva, los dermatólogos recuerdan que no siempre resulta adecuada para todos los tipos de piel ni para cualquier situación.
Su composición apenas ha cambiado con el paso de los años. La textura espesa crea una película protectora sobre la piel que ayuda a retener la humedad y aporta sensación de confort cuando la piel está seca o tirante. Por eso sigue siendo una opción habitual para zonas especialmente resecas como codos, rodillas, talones o manos.
Sin embargo, esa misma textura también tiene inconvenientes. Al absorberse lentamente, puede resultar pesada tras un día de playa, especialmente cuando la piel está caliente o muy sensibilizada por la radiación solar. Además, no sustituye a un producto formulado específicamente para tratar una quemadura solar.
¿Es recomendable usar la crema Nivea de lata azul después de tomar el sol?
La respuesta depende del estado de la piel. Si la exposición al sol ha sido moderada y no existe una quemadura importante, la crema Nivea de lata azul puede aportar hidratación y ayudar a reducir la sensación de tirantez gracias a su capacidad para evitar la pérdida de agua.
No obstante, los especialistas insisten en que no debe considerarse un aftersún. Su función principal es hidratar y proteger la barrera cutánea, pero no está diseñada para tratar el daño provocado por una exposición solar intensa.
Los riesgos de la crema Nivea de lata azul en pieles sensibles por sus fragancias
Según explica la dermatóloga Cristina de Hoyos en una entrevista concedida a InStyle, uno de los aspectos a tener en cuenta de la crema Nivea de lata azul es la presencia de perfume en la fórmula. Aunque la mayoría de los usuarios no presenta problemas, este ingrediente puede sensibilizar la piel en personas predispuestas.
Por ese motivo, quienes suelen sufrir irritaciones o presentan una piel muy reactiva deberían revisar la composición del producto antes de utilizarlo de forma generalizada. Lo que para una persona supone un alivio puede convertirse en otra en una fuente de molestias, picor o enrojecimiento.
También influye el estado previo de la piel. Si existe una quemadura solar importante, aplicar una crema tan densa puede no ser la mejor alternativa.
En estos casos, los especialistas recomiendan recurrir a productos específicos para después del sol, normalmente con texturas más ligeras como geles o lociones, que ofrecen una sensación de frescor inmediata y se absorben con mayor rapidez.
Si la quemadura es intensa, aparecen ampollas o existe dolor importante, lo más aconsejable es consultar con un profesional sanitario en lugar de intentar tratar la lesión únicamente con una crema hidratante.
Mantener una buena hidratación de la piel durante el verano sigue siendo una de las mejores medidas para favorecer su recuperación después de la exposición solar. La clave está en elegir el producto que mejor se adapte a cada tipo de piel y a la intensidad del daño sufrido.