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¿Cómo hablar con tu hijo sobre la competencia?

La socialización de nuestros hijos es muy importante. En este sentido, ¿cómo hablar con tu hijo sobre la competencia? Toma nota de estos consejos.

Madre con hija
Enseñar a tu hijo a competir

Vivimos en un mundo donde la cultura ganadora es la dominante. Ya sea que los niños practiquen un deporte, danza, dibujo o lo que sea, para muchos padres y entrenadores el único término aceptable es “victoria”.  Pero la motivación debe apoyarse en el equilibrio entre la competencia y la cooperación. Tal vez no esté muy de moda, pero hablar con tu hijo sobre la competencia y el “juego limpio” es fundamental.

Perder y ganar

Muchos padres y entrenadores hacen de la competencia un valor universal, consideran la ambición de ganar como un pasaporte a la fama y la riqueza. Más aun cuando se hacen públicas las cifras millonarias de los contratos de ciertos deportistas.

Es común ver en las competencias del club o la escuela actitudes excesivas en las tribunas por parte de familiares o seguidores. Frente a esto los niños temen no ser lo suficientemente competitivos. El riesgo es pasar a la categoría de blandos o débiles; en muchos hogares la derrota se considera una falta y la victoria una obligación.Padre habla con hijo

El espíritu deportivo

Hay decenas de ejemplos de deportistas capaces de jugar limpio que honran a sus clubes y equipos. Estos casos se pueden contraponer con los de jugadores que apelan a cualquier truco con tal de ganar incluso llegando a aprovecharse de la debilidad de sus rivales.

Es lo que se conoce como “espíritu deportivo”: respetar al rival, ser humildes en la victoria y crecer en la derrota.

Cómo hablar con tu hijo sobre la competencia

Explicar estas a cosas a los niños puede ser difícil. Especialmente cuando se pretende hablar de códigos de comportamiento que están muy lejos de lo que se vio en la televisión el día anterior.

Analiza estas ideas:

  • Se trata de superar a tu adversario, no destruirlo. El oponente es un rival, no un enemigo.
  • La verdadera satisfacción está en haber jugado bien, más allá del resultado. Desde ya que perder es doloroso, pero no es un fracaso personal. ¡La próxima vez lo harás mejor!
  • La personalidad del campeón se va forjando con los esfuerzos para mejorar.
  • Para ser bueno hay que entrenar, pero se debe destinar tiempo a la distracción y la recuperación.
  • Un buen competidor lo es tanto en el campo de juego como en casa, en la relación con sus padres y hermanos.
  • Para sobresalir se necesita fuerza, pero también emoción. Nada puede reemplazar al placer de jugar.
  • Para progresar hay que aceptar el fracaso.
  • El héroe del partido no siempre es el que lo ganó.

Para hablar con tu hijo sobre la competencia traduce estas ideas a un lenguaje que él pueda entender. ¡No lo dejes pasar!

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