Así es el aerosol en polvo que es capaz de frenar hemorragias graves en segundos
El avance, concebido inicialmente para situaciones de combate, podría transformar la atención de urgencias

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Un equipo de investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) ha desarrollado un hemostático en polvo en formato aerosol capaz de detener hemorragias graves en apenas un segundo tras su aplicación sobre una herida. El avance, concebido inicialmente para situaciones de combate, podría transformar la atención de urgencias tanto en escenarios militares como civiles.
La pérdida masiva de sangre continúa siendo una de las principales causas de muerte en traumatismos graves, especialmente en el campo de batalla y en catástrofes donde la atención médica inmediata es limitada. Con este reto como punto de partida, científicos de KAIST —en colaboración directa con personal militar en activo— se propusieron crear una solución rápida, eficaz y fácil de usar para controlar el sangrado en condiciones extremas.
El resultado es un material en polvo que, al entrar en contacto con la sangre, se convierte casi instantáneamente en una barrera de hidrogel, sellando la herida de forma eficaz, incluso en lesiones profundas, irregulares o de difícil acceso. A diferencia de los parches hemostáticos tradicionales, esta tecnología no depende de superficies planas ni de una colocación precisa, lo que amplía enormemente su utilidad en situaciones de emergencia real.
Diseñado para entornos extremos
El nuevo agente fue desarrollado teniendo en cuenta los requisitos del combate moderno y de la medicina de catástrofes. El polvo mantiene su eficacia tras largos periodos de almacenamiento y resiste altas temperaturas y humedad, lo que permite su uso inmediato sin preparación previa. Estas características lo convierten en una herramienta especialmente valiosa para equipos de rescate y personal sanitario en zonas remotas.
Desde el punto de vista científico, el material combina polímeros naturales biocompatibles que interactúan con los iones presentes en la sangre, como el calcio, desencadenando una gelificación ultrarrápida. Esta reacción no solo sella físicamente la herida, sino que también refuerza el proceso natural de coagulación.
Alta eficacia y seguridad biológica
Las pruebas realizadas muestran que el polvo puede absorber hasta siete veces su propio peso en sangre, lo que permite bloquear el flujo sanguíneo incluso en situaciones de sangrado intenso y a alta presión. Además, presenta una elevada fuerza adhesiva, suficiente para soportar compresión manual sin perder eficacia.
Los ensayos de seguridad revelaron una excelente biocompatibilidad, con mínimos efectos sobre los glóbulos rojos, alta viabilidad celular y un marcado efecto antibacteriano. En modelos animales, el material no solo logró detener el sangrado con rapidez, sino que también favoreció la regeneración del tejido, estimulando la formación de vasos sanguíneos y colágeno.
En pruebas quirúrgicas más exigentes, como lesiones hepáticas, el uso del aerosol redujo de forma significativa tanto la cantidad de sangre perdida como el tiempo necesario para lograr la hemostasia, superando el rendimiento de productos comerciales ya existentes. Dos semanas después de la intervención, no se detectaron alteraciones orgánicas ni signos de toxicidad sistémica.
Del ámbito militar a la medicina civil
Aunque la tecnología nació con fines de defensa nacional, sus aplicaciones potenciales van mucho más allá. Los investigadores destacan su utilidad en servicios de emergencias, hospitales, zonas de desastre, países en desarrollo y cualquier contexto con acceso limitado a recursos médicos avanzados.
El proyecto ha sido reconocido con varios premios por su valor científico y su impacto estratégico, y se perfila como un ejemplo claro de cómo la investigación en defensa puede trasladarse con éxito al ámbito civil.
«Reducir la pérdida de vidas humanas es una prioridad absoluta», señaló uno de los investigadores implicados, militar en activo. «Este desarrollo nació con la idea de salvar al menos una vida más en el campo de batalla, pero nuestro objetivo es que termine ayudando a pacientes en todo el mundo».
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