Candilazos

En tu conciencia va, Pablo Iglesias

En tu conciencia va, Pablo Iglesias

En tu conciencia va, Pablo Iglesias, aprovechar una crisis sanitaria con más de 1.000 muertos para tratar de sacar rédito político a favor de tu formación en plena tragedia. Porque esto es lo que preocupa al Vendeobreros de Villa Tinaja, que Podemos no sea sobrepasado por el PSOE en la respuesta gubernamental a la epidemia. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, haberte dedicado a insultar al ministro de Justicia llamándole «machista frustrado» cuando ya tenías que haber estado tomando medidas de prevención para las residencias de ancianos. Cuando el coronavirus ya causaba en España 153 contagios confirmados y un fallecido (en Italia, 2.036 infectados y 52 muertes entonces). En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que te emplearas a fondo aquellos días en defender el polémico anteproyecto de ley sexual de tu pareja, con errores jurídicos de bulto y faltas ortográficas de parvulario, en lugar de hacer acopio de mascarillas y geles desinfectantes para esas residencias de tu negociado.

En tu conciencia va, Pablo Iglesias, haber alentado la manifestación ideológica del 8M, desatendiendo como vicepresidente segundo del Gobierno la alerta que mandó Bruselas seis días antes. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que esta marcha instigada y jaleada por tu partido contribuyera a la expansión del virus, como han demostrado las cifras oficiales de contagios analizando los días previos de incubación. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que después de aquella marcha feminista que tanto promocionaste y que reunió sólo en Madrid a 120.000 personas disparara los contagios en esta región a más de 2.000 casos el viernes 13 de marzo. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que arengaras a tus fieles con «Nos queremos libres, vivas y sin miedo» y ahora sea la muerte la que acecha tras semejante irresponsabilidad.

En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que infectada tu pareja, te hayas saltado hasta en cuatro ocasiones la cuarentena que te marcaste. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que no respetaras el protocolo sanitario para plantarte sin guantes ni mascarilla en La Moncloa a exigir la intervención de empresas privadas y mayor flexibilidad en las restricciones para tus amigos nacionalistas y separatistas. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que con estas acciones al margen de las debidas precauciones y buscando el mero interés partidista hayas dado todo un mal ejemplo de comportamiento a millones de españoles que están confinados en sus casas y teletrabajan desde ellas.

En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que te hayas colado en la Comisión del Gobierno que controla el CNI a través de uno de los decretos dictados contra el coronavirus. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que tu partido haga propaganda ahora, en este cuasi-estado de guerra, mezclando la fatal epidemia con el Prestige o el 11-M. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que no serás aquí uno de los primeros, como fuiste, en difundir el Pásalo del 13-M contra las sedes del PP, pero sí serás para siempre el vicepresidente de un Gobierno que reaccionó muy tarde, demasiado, a la hora de salvar vidas. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, tanto dolor de ese que a ti te gusta politizar. En tu conciencia va, Pablo Iglesias, que la historia reciente más negra de España tras la Guerra Civil ya pesa sobre tus hombros oprimidos de culpa.

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