Podemos en el Gobierno sería una bomba de relojería

Podemos en el Gobierno sería una bomba de relojería

Sánchez comienza a sentir el vértigo de unas nuevas elecciones generales, y parece que echa el freno de mano. Ahora está dispuesto a que entre Podemos en el Consejo de Ministros, siempre que no figure Pablo Iglesias –para que éste no le haga el juego de presidente bis–, y sea él, Sánchez, quien tenga la última palabra sobre los nombramientos concretos.

Craso error. Podemos en un Gobierno de España, con o sin Iglesias, es como un elefante en una cacharrería. Todas las decisiones en las que tengan participación, y desde un Consejo de Ministros, por mucho que Sánchez luego quiera contenerlos, tenderán hacia abajo. En la unidad de España, en la marcha de la economía, en la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos… No hay ámbito de la esfera pública donde la irrupción de Podemos tenga consecuencias positivas. Sin olvidar tampoco que son un partido que ha mantenido estrechas relaciones con las dictaduras de Venezuela, Irán y Cuba. Cabe cuestionarse seriamente si los secretos y la razón de Estado podrán mantener a salvo con ministros morados.

Hablando de la marcha de la economía, cabe recordar que Bruselas se ha puesto seria en relación con el objetivo de déficit para 2020, que tiene que pasar del actual 2,3% al 1,1% del PIB. Esto implica un recorte adicional de 15.000 millones de euros. Y no cabe duda de que Podemos será un serio problema para ese objetivo. Entonces, quien tendrá el verdadero problema será el Gobierno socialista.

Por mucho que Sánchez quiera dejar atado y bien atado este Ejecutivo antes de que eche a rodar, Podemos en cuestiones de orden público, o de tratamiento de los regiones con dinámicas separatistas también será una auténtica bomba de relojería. Esto, en definitiva, será una reedición del Gobierno de Zapatero, sólo que en peor, con mayor carga radical. Vienen tiempos difíciles.

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