El desahucio del perro

El desahucio del perro

El perro ha hablado y nos vamos a elecciones (29 de noviembre), quizá las últimas que en democracia se celebren de seguir el trilero que las convoca al frente del Gobierno. Sólo tenía un incentivo para dejar de ladrar sus habituales mentiras parlamentarias: que el pucherazo que intenta perpetrar con la fraudulenta ley de nietos tenga ahora su gran oportunidad, antes de que el Supremo y la Junta Electoral Central paralicen definitivamente todo intento golpista por su parte. Ese escenario, previsible en unos meses, impediría a Pedro Pinochet -sus mentiras nacen de fábrica- sujetarse un rato más a la poltrona corrupta desde la que dirige y delinque urbi et orbe.

Ahora, se inicia la campaña más beligerante de cuantas hayamos visto nunca en España. La última, con tintes bélicos políticos (originados, como de costumbre, en la izquierda robespierrista), acabó también en pucherazo, y pocos meses después desató la guerra que hoy únicamente recuerdan quienes desean revivirla, repitiendo sus mantras discursivos, su odio visceral contra la otra España y la articulación de métodos y acciones propias de organizaciones mafiosas. La calle que durante ocho años permaneció silente ante el robo generalizado y la corrupción institucional, arderá ahora gracias a quienes han vivido del delito y la compra de votos y conciencias en este tiempo, tan largo como ominoso.

A morritos Sánchez hace tiempo que apenas le siguen dos tipos de fieles: los que le tienen miedo y los que comparten delito. Ambas facciones asumen que la muerte -política- sólo es el principio. Se inmolan con él los que unen su indefectible alma canalla al prócer que todo lo sabe, ve y autoriza, y por ello, nadie salta de un barco que lleva tiempo ardiendo. La bala de movilizar a un electorado de cerebro calcinado y estabulado no será suficiente para alcanzar una mayoría que solo será posible si repite lo que ya se hizo antes de ayer.

La estrategia de polarización acabará de la siguiente manera: en mitad del golpe de Estado por alteración del censo electoral, acusará a quienes denuncian dicho intento de pucherazo de querer dar un golpe de Estado. Y sus medios afines y la calle adoctrinada harán lo que mejor saben hacer y lleva ejecutando desde la Revolución francesa: implantar el terror, avisar del peligro reaccionario, alertar del fascismo y otras triquiñuelas retóricas. Y mientras nos ocupamos de desmontarlas, rebatirlas o negarlas, las nuevas Leires operarán en secreto el desmontaje del Estado de derecho. El manual ya lo conocemos. A sus delincuentes, también. A otro perro con ese hueso, Pedro, porque tú también serás desahuciado.

Ps: Ha muerto Maricarmen tras ser expuesta de manera cruel e interesada por quienes ven a las personas no como lo que son, sino por lo que valen para sus causas. Aquellos que la usaron y utilizaron son los que han contribuido a que ya no esté en este mundo. Ahora, la seguirán utilizando los buitres sin fondo ni alma para su campaña carroñera, polarizada y falsaria, por culpa de ese gen guerracivilista que les define como lo que son: la peor cochambre moral que ha conocido la nación.

Lo último en Opinión

Últimas noticias