La derecha sepulta al sanchismo en Extremadura
Para comprender en su extensión el resultado de las elecciones extremeñas, con el PP ganando (29 escaños) y sacando 17 puntos de ventaja a los socialistas, pero sin lograr la ansiada mayoría absoluta, y con Vox (11) más cerca del PSOE (18), sólo hace falta tirar de antecedentes históricos para medir en su justa dimensión el gigantesco agujero en el que ha caído el PSOE de Pedro Sánchez, que se hunde a niveles nunca vistos.
Cierto es que el procesado Gallardo era un pésimo candidato, pero, no nos engañemos, el batacazo es responsabilidad del líder de un partido que lo va a dejar convertido en un solar. Estamos hablando de Extremadura, antaño bastión del socialismo, que ha seguido los pasos de Andalucía para registrar una auténtica transformación social, pues las derechas logran el 60% de los votos. Una revolución en toda regla.
El resultado cosechado por María Guardiola, pese a subir más de cuatro puntos y un escaño para sumar cuatro diputados más que toda la izquierda junta, se queda por debajo de las expectativas puestas cuando convocó elecciones, porque ha sido Vox quien, en mayor medida, ha logrado capitalizar el derrumbe sanchista al crecer seis escaños.
Si el socialismo achaca su hecatombe al hecho de que tenían un candidato pésimo estará, otra vez, haciéndose trampas a sí mismo, porque lo ocurrido no se explica sólo cargando las culpas sobre Gallardo, sino apuntando al responsable máximo de un partido que se está, literalmente, desangrando y apartándose de su tradicional masa de votantes en una estrategia orientada exclusivamente a la salvación política de Pedro Sánchez, aun a costa de ir matando a un PSOE fagocitado por eso que llamamos sanchismo y que no es otra cosa que una mezcla de secta y mafia obsesionada con garantizar la continuidad del capo.
Extremadura no es una estación más en el calvario socialista, sino la constatación de que sus votantes tradicionales han emprendido la desbandada. Las próximas citas electorales pueden convertirse en un infierno para el PSOE. La derecha sepulta al sanchismo en Extremadura, donde, por cierto, emerge Podemos (7), que se reafirma a la izquierda del socialismo dejando en evidencia a Sumar, esos socios de Sánchez que también están en proceso de liquidación.