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Los pescadores gallegos, en vilo: el Reino Unido comienza a exportar pulpos y las consecuencias son imprevisibles

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Los pulpos en el Reino Unido han sido uno de los principales protagonistas de la información pesquera en los últimos meses. Las capturas británicas alcanzaron las 1.200 toneladas en 2025, una cifra que multiplicó por 13 los registros anteriores y que prácticamente igualó las capturas gallegas.

La situación va más allá de una curiosidad zoológica, pues supone un cambio real en el mapa comercial del pulpo europeo y un desafío directo para Galicia, la región que mejor sabe cocinar y vender el cefalópodo en el mundo.

El Reino Unido exporta pulpo y las consecuencias para la pesca gallega son inciertas

El pulpo común (Octopus vulgaris) siempre había vivido en aguas británicas, pero en cantidades mínimas. Sólo tres explosiones demográficas similares constan en los registros: 1900, 1933 y 1951. La de 2025 las superó a todas. Los voluntarios de The Wildlife Trusts contabilizaron un aumento del 1.500% respecto al pequeño repunte de 2023, y la organización conservacionista declaró 2025 «el Año del Pulpo en auge».

Ruth Williams, responsable de conservación marina en The Wildlife Trusts, atribuye el fenómeno a varios factores ambientales combinados. Las temperaturas del mar en el suroeste de Inglaterra superan en entre 1,5 y 3 grados lo habitual, y los inviernos más suaves permiten que una proporción mayor de huevos sobreviva. Un estudio publicado en 2025 en la revista Environmental Research Letters confirmó que la superficie oceánica se calienta cuatro veces más rápido que hace cuatro décadas.

Los pescadores de Devon y Cornualles fueron los primeros en notar el cambio. Las nasas que lanzaban para capturar bogavante y buey de mar volvían repletas de pulpos. Las capturas de crustáceos cayeron un 30% en langosta y más del 50% en buey de mar y vieira. Algunos trabajadores del sector calcularon pérdidas del 60% durante los meses de verano.

Los puertos de Brixham y Newlyn empezaron a procesar y congelar el pulpo para exportarlo. España se convirtió en el principal cliente europeo. El precio medio rondó los 8 o 9 euros el kilo, un 20% menos que el pulpo fresco en las lonjas gallegas. Las exportaciones totales a la Unión Europea rozaron los 10 millones de euros.

Cómo afecta el pulpo británico a los pescadores gallegos

Galicia, la región que más pulpo consume y mejor lo prepara, apenas cubre entre el 20% y el 25% de su demanda con capturas propias. El resto llega congelado de Marruecos, Mauritania y Senegal.

La flota de altura gallega pesca en caladeros africanos y exporta la mayor parte de esas capturas al mercado europeo y americano. Mientras tanto, el pulpo que llega a los platos gallegos viene de fuera.

Las cifras locales reflejan un deterioro sostenido. En el año 2000, las lonjas gallegas desembarcaron más de 2.300 toneladas a 3,09 euros el kilo. En 2025, las capturas bajaron a 1.232 toneladas y el precio medio subió hasta los 11,41 euros. El pulpo a la gallega, que hace años costaba 8 o 9 euros la ración, ahora rara vez baja de 12 euros en sitios populares y supera los 20 en zonas turísticas.

Para los pescadores artesanales gallegos, el pulpo británico no representa una amenaza nueva. Su problema principal sigue siendo el desplome de sus propias capturas. El pulpo fresco de las rías seguirá vendiéndose caro porque el sabor no es comparable al congelado.

Para los consumidores y las comercializadoras, en cambio, no es tan mala noticia: cualquier aumento de la oferta mundial de producto congelado puede frenar la escalada de precios.