Confirmado por el Ayuntamiento de Bilbao: adiós a las terrazas de los bares tal y como las conocemos
La nueva ordenanza que se aplicará, y cambiará, las terrazas de los bares en Bilbao
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Las terrazas de Bilbao están a punto de cambiar y no será un simple ajuste. El Ayuntamiento ya tiene muy avanzada la nueva ordenanza que regulará los veladores y su intención es que entre en vigor antes del verano, justo cuando más se utilizan y cuando cualquier modificación se nota de verdad en la calle. La norma llega en un momento en el que el debate está muy presente, porque afecta directamente a la vida diaria de la ciudad y sobre todo, a quienes en cuanto llega el buen tiempo, no dudan en tomar su bebida en una terraza.
Lo que se plantea no es sólo ordenar mejor el espacio, sino modificar cómo funcionan muchas terrazas en la práctica. Esto implica cambios en el número de mesas, en los horarios y en la forma en la que los bares ocupan las aceras, algo que puede alterar bastante la imagen habitual de muchas calles de Bilbao y que además se convierte en un problema ya que no hay un consenso. Mientras algunas asociaciones vecinales consideran que la norma se queda corta para frenar el ruido o la ocupación del espacio público, desde el sector hostelero ven justo lo contrario y creen que es demasiado restrictiva. Y en medio de esa tensión se mueve una ordenanza que, si sale adelante como está prevista, cambiará las terrazas tal y como se conocen ahora.
Qué cambia con la nueva ordenanza de terrazas en Bilbao
Si se entra en el detalle, los cambios afectan directamente al funcionamiento de muchos bares y no son menores. Uno de los puntos más importantes es que el número de mesas en el exterior no podrá superar al aforo del interior del local, algo que obligará a reducir veladores en bastantes establecimientos donde el espacio en la calle había ido creciendo con los años. Además, en las aceras más estrechas se elimina la posibilidad de combinar terraza y barra exterior, lo que significa que los locales tendrán que elegir entre una opción u otra y reorganizar su actividad en función del espacio disponible.
Menos mesas y más control del espacio público
Más allá de estas limitaciones, la ordenanza introduce criterios más estrictos sobre cómo se ocupan las calles. El Ayuntamiento reconoce que aplicar al máximo los requisitos de accesibilidad podría suponer una reducción importante del número de mesas, incluso cercana al 50% en algunos casos, aunque finalmente se ha optado por una solución intermedia que garantice al menos el paso accesible en la primera línea de las terrazas. Esto se traduce en una imagen más ordenada del espacio público, pero también en una menor presencia de veladores en determinadas zonas. A esto se suman otras medidas como la obligación de que las mamparas sean visibles para personas con dificultades de visión o la prohibición de arrastrar mobiliario, con el objetivo de reducir el ruido.
Cambios en los horarios de las terrazas
El horario es otro de los aspectos que cambia y que puede tener más impacto del que parece. Entre semana, las terrazas tendrán que recogerse a las 22:30 en lugar de a las 23:00 como hasta ahora, una diferencia de media hora que en la práctica se nota, especialmente en los meses de buen tiempo. Sin embargo, los fines de semana y festivos se mantienen los horarios actuales, con cierre a medianoche entre octubre y mayo y hasta la una de la madrugada durante el verano, cuando la actividad en la calle es mayor.
Un debate abierto entre vecinos y hosteleros
La ordenanza intenta poner orden en algo que lleva tiempo generando roces en Bilbao: el uso de las terrazas y el descanso de los vecinos. Sobre el papel suena sencillo, pero en la práctica no lo es tanto. Durante su tramitación se han presentado más de cien enmiendas por parte de los distintos grupos políticos, y aunque algunas se han incorporado total o parcialmente, lo cierto es que no cambian demasiado el fondo del asunto. El desacuerdo sigue ahí, sobre todo porque hay quien cree que no se ha tenido en cuenta que cada barrio es distinto. No es lo mismo una zona con mucha concentración de bares que otra más tranquila, y esa falta de matiz es una de las críticas que más se repite.
Cuándo entrará en vigor la nueva normativa
El siguiente paso será la aprobación inicial y la apertura de un periodo de información pública en el que vecinos, hosteleros y asociaciones podrán presentar alegaciones. Este proceso será clave para determinar si el texto se mantiene tal y como está planteado o sufre modificaciones antes de su aprobación definitiva. Si se cumplen los plazos previstos por el Ayuntamiento, la ordenanza podría estar en vigor antes del verano, lo que significa que los cambios empezarían a notarse en plena temporada alta, cuando las terrazas tienen más protagonismo en la vida de la ciudad.