Hito histórico sin precedentes conocidos: un agricultor encuentra de casualidad en su huerto una planta que se consideraba extinta desde hace 60 años
El mejor arbusto para poner en tu jardín resiste tanto el frío como las altas temperaturas del verano español
«Si tus plantas tienen las puntas de las hojas marrones el problema no es de riego, sino de humedad ambiental»
En 1979 un joven indio de 16 años se puso a plantar árboles en un arenal: 47 años después tiene un descomunal bosque de 550 hectáreas
El horticultor australiano Aaron Bean fotografió una planta silvestre en una propiedad remota de Queensland mientras colaboraba en un programa de anillamiento de aves. Bean subió las imágenes a la plataforma de ciencia ciudadana iNaturalist en cuanto recuperó cobertura móvil, sin saber que acababa de documentar un ejemplar que los botánicos daban por extinto desde 1967.
El botánico Anthony Bean, del Herbario de Queensland, revisó las fotografías semanas después y reconoció de inmediato la especie: Ptilotus senarius, un arbusto de flores púrpuras que recuerdan a pequeños fuegos artificiales y que sólo crece en terrenos escarpados cerca del Golfo de Carpentaria, en el norte de Australia. La revista Australian Journal of Botany publicó la confirmación del hallazgo, firmada por el investigador Thomas Mesaglio junto a los dos Bean.
Los biólogos llaman «taxones lázaro» a las especies que reaparecen después de haber sido dadas por extinguidas durante décadas. Los científicos australianos han recuperado más de 120 plantas que figuraban como extintas en listados estatales o federales, la mayoría después de más de 75 años sin ningún registro.
Cómo fue el hallazgo de la planta extinta redescubierta en Australia
Aaron Bean localizó los ejemplares en una ladera junto a un arroyo estacional, sobre suelos de origen granítico, dentro de una propiedad privada de la región del río Gilbert. Contó 15 plantas en un radio de apenas 15 metros, todas con brotes y flores. El propietario del terreno autorizó la recolección de un espécimen, que el equipo científico depositó en el Herbario de Queensland para confirmar la identificación.
Ptilotus senarius sólo contaba con dos registros anteriores: uno de 1925 y otro de 1967, ambos en la misma zona del río Gilbert. Los botánicos organizaron varias búsquedas entre 2008 y 2014 sin éxito, y el pastoreo continuo de ganado en la región alimentó la sospecha de que la especie había desaparecido para siempre. La falta de datos sobre su hábitat exacto complicó cada intento anterior.
Cuál es el impacto científico de la planta extinta redescubierta
El hallazgo llevó al gobierno de Queensland a cambiar la clasificación de Ptilotus senarius, la especie pasó de figurar como extinta en estado silvestre a catalogarse en peligro crítico, según el Censo de la Flora y los Hongos de Queensland de 2024. Ese cambio permite a los biólogos diseñar planes de protección concretos para la planta, algo imposible mientras la consideraban desaparecida.
Thomas Mesaglio, investigador de la Universidad de Nueva Gales del Sur, destacó que el acceso a fincas privadas resultó decisivo en este caso, porque casi un tercio del territorio australiano pertenece a particulares y varias especies sólo sobreviven allí. La plataforma iNaturalist acumula más de 104 millones de fotografías verificadas de plantas de todo el planeta y alimenta buena parte de los registros que llegan a la Infraestructura Global de Información en Biodiversidad.
Mesaglio recomienda a cualquier propietario rural que se tope con una planta desconocida que no la arranque ni la mueva de sitio, porque un trasplante improvisado puede matarla antes de que un experto la examine. El paso siguiente consiste en fotografiar las flores, las hojas, el tallo y la corteza desde varios ángulos, y anotar incluso el olor de la planta, porque estos detalles ayudan a los botánicos a descartar confusiones con especies parecidas.
Los técnicos del ministerio de medio ambiente aconsejan además señalizar o vallar la zona para evitar que el ganado, la maquinaria agrícola o las visitas la pisen por accidente, y avisar a la facultad de biología más cercana. El investigador calcula que otras 17 especies de la lista de plantas «posiblemente extintas» en Australia podrían reaparecer del mismo modo, si alguien las fotografía a tiempo y un botánico revisa el registro.