Sharon Stone acusa a su marido de ocultarle atención médica durante la hemorragia cerebral que sufrió: «Me dejaron sola»

Sharon Stone ha vuelto a hablar de uno de los episodios más dramáticos de su vida, cuando una hemorragia cerebral la dejó al borde de la muerte y tuvo que enfrentarse a una recuperación que se prolongó durante años. La actriz asegura que, en medio de aquella situación, un médico llegó a programarle una cirugía cerebral exploratoria sin que ella lo supiera.
Fue en 2001 cuando la vida de Sharon Stone cambió por completo. La actriz sufrió una hemorragia cerebral masiva que obligó a trasladarla de urgencia al hospital. Su estado era tan grave que, según ha contado posteriormente, los médicos llegaron a darle apenas un 1% de posibilidades de sobrevivir.
La situación era todavía más delicada porque los especialistas habían localizado una arteria dañada que tuvieron que cerrar para evitar que se produjera una hemorragia todavía mayor. Sin embargo, Stone continuaba mareada y lejos de encontrarse fuera de peligro.
Fue entonces cuando, según su propio relato, descubrió algo que hoy recuerda con especial angustia: uno de los médicos había decidido programarla para una cirugía cerebral exploratoria sin informarle ni contar con su consentimiento. «Él me había apuntado para una cirugía cerebral exploratoria sin mi conocimiento ni consentimiento», ha explicado la actriz al recordar aquellos días.

«No estaría viva hoy si no fuera por ella»
La actriz, que ha desvelado el suceso en el pódcast Mayim Bialik’s Breakdown, cuenta que la intervención finalmente no llegó a producirse de la manera prevista gracias a la intervención de una persona que Stone considera fundamental para entender que hoy siga viva: la jefa de enfermeras. La profesional cuestionó la decisión del médico y se posicionó a favor de la actriz, frenando aquella operación. Un gesto que Stone no ha olvidado y al que atribuye una importancia decisiva en su supervivencia.
La actriz también ha señalado a su entonces marido, Phil Bronstein, al recordar aquellos días. Según su relato, mientras se encontraba gravemente enferma, él habría ocultado durante varios días que necesitaba atención médica, retrasando así el momento en que recibió ayuda.
Stone consiguió superar aquella situación contra todo pronóstico, pero sobrevivir fue sólo el principio de una recuperación extremadamente complicada. La hemorragia había dejado importantes secuelas y la actriz tuvo que volver a aprender habilidades tan básicas como caminar, hablar y leer.
La recuperación no fue rápida. Según ha explicado, necesitó alrededor de siete años para recuperarse por completo de las consecuencias de aquel episodio. Aquel episodio también coincidió con una etapa complicada en su vida personal. Sharon Stone y Phil Bronstein, con quien había adoptado a su hijo Roan en 2000, se separaron en 2003. Después, ambos protagonizaron una batalla por la custodia del menor.
La actriz terminaría ampliando su familia con otros dos hijos, Laird y Quinn, adoptados posteriormente por ella. Más de dos décadas después de aquella hemorragia, Stone continúa recordando públicamente aquella experiencia y las consecuencias que tuvo en su vida.