Argentina rompe las leyes establecidas: es el primer país del mundo que aprueba un maíz transgénico resistente a plagas de insectos

Argentina se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una nueva tecnología de maíz transgénico con protección frente a plagas de insectos. La autorización llegó a través de una resolución de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, firmada en junio de 2026.
Según el Gobierno de Argentina, el cultivo protege al maíz frente a insectos lepidópteros considerados plaga, uno de los factores que más limitan la producción del cereal. La decisión coloca al país a la vanguardia regulatoria en una tecnología con más de 30 años de evaluaciones en el mundo.
¿Por qué Argentina es el primer país del mundo en aprobar este maíz transgénico?
El proceso de aprobación se completó en menos de seis meses, un plazo breve frente a las más de tres décadas de evaluaciones que esta tecnología acumula a nivel global. Con la Resolución 80/2026, Argentina se ha adelantado a cualquier otra nación en habilitar la nueva variante para el cultivo comercial.
La autorización involucró a varios organismos técnicos que evaluaron el desarrollo de forma independiente. La Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional analizaron el maíz antes de la firma del secretario Sergio Iraeta.
Ese trabajo conjunto de los tres organismos es el que sustenta la afirmación oficial sobre la primacía mundial. Cada uno revisó una dimensión distinta del desarrollo, desde la bioseguridad hasta el impacto en el comercio exterior, y recién con esos informes favorables avanzó la resolución.
El propio Gobierno resumió el resultado con una frase directa, ya que sostuvo que «nuestro país es hoy el primer país del mundo en aprobar esta nueva tecnología para maíz».
¿Qué protección ofrece el maíz transgénico contra las plagas de insectos?
El desarrollo fue creado por la empresa Corteva y se autorizó para comercialización y todo tipo de uso, según recogió el portal especializado Bichos de Campo. Su rasgo central es la resistencia frente a ciertos insectos lepidópteros, un grupo de mariposas y polillas cuyas larvas dañan la planta y reducen el rendimiento del maíz.
La CONABIA concluyó que el maíz «no presenta nuevos riesgos o riesgos incrementados respecto del cultivo de otros maíces, por lo que su liberación al agroecosistema es tan segura como la de cualquier maíz comercial». Se trata del organismo que analiza la bioseguridad de cada desarrollo biotecnológico antes de su liberación al campo.
El SENASA, por su parte, determinó que el grano «es tan seguro y no menos nutritivo como su contraparte convencional y otras variedades».
La Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional agregó que «no se identifican riesgos significativos para las exportaciones del grano de maíz», un punto relevante para un país que coloca buena parte de su cosecha en el exterior y depende de mantener abiertos esos mercados.
¿Qué condiciones debe cumplir Corteva antes de la siembra en Argentina?
La aprobación quedó sujeta a varios requisitos. Corteva debe presentar un Plan de Manejo de Resistencia de Insectos aprobado por la CONABIA, una herramienta que busca evitar que las plagas desarrollen tolerancia al maíz y que la protección pierda eficacia con el tiempo.
La empresa también está obligada a aportar cualquier nueva información científico-técnica que surja sobre el cultivo. Además, la comercialización plena depende de la inscripción del maíz en el Registro Nacional de Cultivares, a cargo del Instituto Nacional de Semillas (INASE).