Economía verde

De residuo forestal a valioso recurso para capturar CO2 y mejorar los suelos agrícolas: Argentina encuentra ‘oro negro’ en sus bosques

Cubos de carbón. Foto: Freepik
Cubos de carbón. Foto: Freepik
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Argentina dispone de más de 40 millones de toneladas anuales de biomasa forestal y agrícola que hoy se descarta o quema, pero que puede convertirse en biocarbón, un material con capacidad para fijar dióxido de carbono en el suelo durante siglos.

Un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba analizó el potencial de esta tecnología para la agroindustria argentina y concluye que el país tiene condiciones para producir entre 10 y 20 millones de toneladas del material por año.

El informe fue elaborado por el Dr. Maximiliano Garay, ingeniero agrónomo y profesor asociado del Departamento de Agronomía de la Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca, y publicado en junio de 2026 como parte de la serie de informes económicos de la institución cordobesa.

¿Qué es el residuo forestal que podría utilizar Argentina como un valioso recurso?

El biocarbón (también conocido como biochar) es un carbón vegetal que se obtiene a partir de residuos de biomasa celulósica, como astillas de madera, rastrojos de maíz, cáscaras de arroz y maní, corteza de árboles y otros residuos agrícolas, forestales y urbanos.

El proceso de producción consiste en descomponer esa biomasa en condiciones de temperatura elevada y oxígeno limitado, lo que estabiliza el carbono en una forma sólida que no vuelve a la atmósfera fácilmente.

El biocarbón actúa como una enmienda del suelo que mejora simultáneamente su fertilidad química, física y biológica. Según el informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, su aplicación reduce la dependencia de fertilizantes comerciales, disminuye el consumo de agua y contribuye a bajar las emisiones de metano provenientes de la actividad agropecuaria.

El biocarbón como herramienta para capturar el carbono en Argentina

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) reconoce al biocarbón como una tecnología de eliminación de dióxido de carbono (CDR, por su nombre en inglés Carbon Dioxide Removal) asequible y comercializable.

La distribución de usos a escala global muestra que el 37 % del biocarbón producido se destina a cultivos agrícolas, el 15 % a horticultura y el 13 % a ganadería. Un 11 % adicional se usa para remediación de suelos degradados, según una encuesta del Instituto Internacional del Biocarbón.

A diferencia de otras tecnologías de captura directa de carbono, el biocarbón puede producirse con residuos ya disponibles y su costo es significativamente menor.

El potencial productivo de Argentina y sus provincias líderes

Argentina cuenta con 40,2 millones de toneladas anuales de biomasa disponible, una vez descontadas las demandas regionales existentes. Con un rendimiento promedio del 30 % en los procesos de conversión, eso equivale a una producción potencial de 12,1 millones de toneladas de biocarbón al año. El rango estimado va de 8,1 a 20,2 millones de toneladas, dependiendo de la eficiencia del proceso.

En el país, Misiones lidera la distribución provincial con 1,9 millones de toneladas potenciales, gracias a los residuos de su industria forestal y de cultivos como el té y la yerba mate. Le siguen Salta, con 1,4 millones de toneladas derivadas de la caña de azúcar y el banano, y Chaco, con 1,3 millones vinculados al algodón y la actividad forestal. Formosa y Santiago del Estero representan el 11 % y el 10 % de la participación nacional, respectivamente.

Córdoba, provincia sede de la Bolsa de Cereales autora del informe, tiene un potencial de 139 mil toneladas anuales, principalmente a partir de residuos del procesamiento de maní y de la industria forestal local.

El mercado económico de créditos de carbono y los obstáculos actuales para Argentina

El biocarbón no solo mejora los suelos, ya que genera créditos de carbono negociables en mercados internacionales. Desde 2022, se comercializaron más de 4,6 millones de toneladas de créditos de remoción de carbono derivados del biocarbón. Solo en 2025 se negociaron 2,9 millones de toneladas, lo que representa el 64 % de todo el volumen negociado desde que el mercado existe.

En el primer trimestre de 2026, las compras alcanzaron las 246 mil toneladas, aunque solo el 11 % correspondió a entregas efectivas. El volumen fue un 16 % inferior al mismo período de 2025 y un 30 % menor que el máximo registrado en el primer trimestre de 2024.

Sin embargo, el informe señala que en Argentina el mercado está «insuficientemente desarrollado». Los proyectos operan bajo contrato específico y la rentabilidad es insuficiente para justificar la producción de forma independiente, salvo cuando está vinculada directamente a la venta de créditos de carbono. Hoy, los costos de biomasa, logística y validación tecnológica por parte de certificadoras representan los principales obstáculos.

Lo último en Naturaleza

Últimas noticias