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Manuel Balibrea, educador canino, sobre el Akita Inu: «Combina fuerza, nobleza y cariño, siendo un compañero excepcional para quienes comprenden y respetan su carácter»

Akita Inu
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El Akita Inu es una raza de perro japonesa conocida tanto por su imponente presencia como por su lealtad, fidelidad y valentía. Sin embargo, detrás de esa apariencia noble se esconde un perro con un carácter independiente y un marcado instinto de protección, razón por la cual los etólogos caninos insisten en la importancia de la socialización desde cachorro y una buena educación para lograr una convivencia equilibrada. Manuel Balibrea, educador canino de Canine-Service, señala que «combina fuerza, nobleza y cariño, siendo un compañero excepcional para quienes comprenden y respetan su carácter».

Originario de la región montañosa de Akita, este perro forma parte de la historia y las tradiciones de Japón desde hace siglos. Una de las historias más conocidas relacionadas con esta raza es la de Hachiko, que, tras el fallecimiento de su dueño, siguió acudiendo a diario a la estación de Shibuya durante varios años, esperando su regreso. Su comportamiento conmovió a miles de personas y convirtió su historia en un símbolo de lealtad.

Características y cuidados del Akita Inu

El Akita Inu es un perro de tamaño grande y constitución fuerte. Los machos suelen medir entre 66 y 71 centímetros y pesar entre 34 y 54 kilos, mientras que las hembras alcanzan entre 61 y 66 cm y pesan entre 25 y 39 kilos. Su esperanza de vida oscila entre los 10 y los 15 años, y necesita ejercicio diario para mantenerse sano y equilibrado, tanto a nivel físico como mental. Tiene un carácter noble, valiente y muy leal a su familia, pero también destaca por su independencia y su instinto territorial. Por ello, es importante trabajar la socialización desde cachorro y establecer unas normas claras de convivencia.

Su pelaje es denso, recto y de longitud media, y puede presentar diferentes tonalidades, como rojo, sésamo, atigrado o blanco, con o sin máscara facial.  En cuanto al adiestramiento, responde mejor a una educación paciente, coherente y constante; puede aprender numerosas órdenes y comportamientos, aunque su carácter independiente hace que en ocasiones se muestre algo testarudo. Según Balibrea, es una raza «extremadamente fiel a su familia, conocida por su lealtad legendaria».

Alimentación

La alimentación del Akita Inu debe ser equilibrada y de buena calidad, teniendo en cuenta su tamaño, edad y nivel de actividad. El pienso para razas grandes, elaborado con proteínas de calidad, suele ser una opción adecuada como base de su dieta. Durante la etapa de crecimiento, es recomendable utilizar un alimento específico para cachorros de razas grandes, ya que está formulado para favorecer un desarrollo progresivo y controlar el crecimiento de los huesos y las articulaciones. Lo mejor es repartir la cantidad diaria de comida en dos tomas y evitar el ejercicio físico intenso inmediatamente antes y después de las comidas.

Socialización y adiestramiento

El Akita Inu tiene un marcado instinto de caza y puede mostrar una actitud dominante en presencia de otros perros. Por este motivo, es fundamental acostumbrarlo desde cachorro a relacionarse con diferentes animales y situaciones. Una socialización temprana y bien trabajada favorece que se desenvuelva con mayor seguridad y ayuda a prevenir posibles conflictos.

«El Akita Inu es una de las razas de perro que necesita mucho ejercicio para que la musculatura se mantenga en buen estado. Dicho esto, si algún día te saltas el paseo un día, lo aceptará sin rechistar. Antes de dejarlo correr suelto, recuerda que es un perro de caza y que debes extremar las precauciones», recomiendan desde Purina.

La educación de esta raza requiere paciencia, constancia y el uso del refuerzo positivo. Según los etólogos caninos, es muy importante establecer límites claros y construir una relación basada en la confianza y el respeto mutuo. Los métodos autoritarios, los castigos físicos o los enfoques demasiado agresivos no son adecuados, ya que pueden generar miedo y estrés.

Las sesiones de aprendizaje deben ser variadas, breves y estimulantes para mantener su interés y favorecer su participación. Aunque su carácter independiente puede hacer que no siempre obedezca a la primera, con una educación coherente y una buena motivación puede convertirse en un compañero capaz de aprender numerosas órdenes.

Salud

Aunque el Akita Inu suele ser un perro fuerte y con buena salud, también tiene cierta predisposición genética a desarrollar determinadas enfermedades. Entre los problemas de salud que pueden afectar a esta raza se encuentran la displasia de cadera y de codo, que pueden provocar dolor, cojera, rigidez y dificultades de movimiento. También pueden aparecer cataratas, que afectan a la visión y, en algunos casos, requieren una intervención quirúrgica.

Otras afecciones a las que conviene prestar atención son los trastornos de la tiroides, cuyos síntomas pueden incluir cambios de peso, cansancio y pérdida de pelo, así como algunas enfermedades autoinmunes, que presentan manifestaciones diferentes dependiendo del órgano afectado. Los tratamientos varían en función del diagnóstico y pueden incluir medicación, fisioterapia, cirugía o terapias específicas para controlar la enfermedad. Las revisiones veterinarias periódicas permiten detectar posibles problemas a tiempo y mejorar la calidad de vida del animal.

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