Ni Móstoles ni Alcalá de Henares: los municipios de Madrid dónde el impuesto de circulación es más barato
Un estudio revela las 9 localidades madrileñas en las que el impuesto de circulación es ínfimo
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El impuesto de circulación es ahora noticia ya que varios pequeños municipios madrileños parece que se van a librar de pagarlo. Mientras en la capital el recibo del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica ronda los 59 euros para un turismo medio, en algunos pueblos de la región la cifra es sorprendentemente inferior e incluso apenas se paga nada.
En concreto, un estudio reciente de Automovilistas Europeos Asociados sitúa a 9 localidades madrileñas entre las que aplican algunas de las cuotas más reducidas de toda España. En esos municipios, el mismo vehículo puede abonar apenas 8,52 euros, una diferencia notable que no ha pasado desapercibida para empresas y operadores de flotas, dado que se produce un contraste más que evidente con otras poblaciones, y como no la capital, por lo que explica también por qué ciertos ayuntamientos han multiplicado su número de matriculaciones en los últimos años.
Los nueve municipios madrileños con el impuesto de circulación más bajo
Las localidades señaladas en el informe son La Hiruela, Rozas de Puerto Real, Patones, Venturada, Navacerrada, Robledo de Chavela, Moralzarzal, Collado Mediano y Brunete. Todas ellas comparten una característica y es que aplican una cuota muy reducida en el impuesto de circulación y más cuando se compara a la capital con la que la diferencia es bastante grande. Frente a los 59 euros que puede pagar un turismo medio en la ciudad, en estos municipios el importe se sitúa en 8,52 euros según la comparativa elaborada para 2026.
Esa brecha fiscal ha convertido a estos pequeños núcleos en puntos estratégicos para la domiciliación de vehículos con el caso de La Hiruela que es quizás el más llamativo de todos. En este pequeño municipio, de apenas 88 habitantes,se contabilizó en 2025 un total de 6.126 turismos de empresa. Es decir que si hacemos cálculos la proporción es llamativa con cerca de 70 vehículos por cada vecino.
Otro caso que es de los que destacan es el de Rozas de Puerto Real que también presenta cifras elevadas, con 22.644 matriculaciones y más de 39 coches por habitante. Por otro lado, en Patones se registraron 17.818 turismos, lo que supone casi 29 vehículos por residente. Y Venturada, por su parte, supera los 13 coches por vecino de modo que las cifras reflejan una realidad evidente: muchos de esos vehículos no circulan por estas localidades.
Por qué se concentran allí miles de matriculaciones
La explicación a porqué tantos coches se registran en estos municipios tiene que ver, evidentemente, con el hecho de procurar un ahorro fiscal. Al existir una diferencia tan amplia en la cuota del IVTM, numerosas empresas de renting y alquiler sitúan el domicilio de sus flotas en aquellos municipios donde el impuesto es más bajo. Para ello, abren sucursales o delegaciones administrativas que permiten registrar los vehículos en esos términos municipales. El resultado es que los ayuntamientos ingresan el impuesto correspondiente a coches que, en muchos casos, operan en otras ciudades.
El fenómeno no es reciente. Según el informe, su origen se remonta al año 2000, cuando desapareció el distintivo provincial de las matrículas. Desde entonces, la matrícula dejó de vincular visualmente el vehículo a una provincia concreta, facilitando esta concentración.
Municipios madrileños entre los que más matriculan de España
Ocho de estos pequeños municipios de la Comunidad de Madrid figuran entre las diez localidades españolas que concentran el mayor volumen de turismos de empresa. En conjunto, suman 244.921 unidades sobre un total nacional de 694.559 matriculaciones de este tipo, lo que equivale aproximadamente al 35 % del total. Entre ellos se encuentran Venturada, Navacerrada, Robledo de Chavela, Brunete o Collado Mediano. Se trata de cifras muy superiores a las que corresponderían por población, lo que confirma que el atractivo principal no es demográfico, sino tributario.
Por qué cada municipio puede cobrar una cantidad distinta
La clave está en la normativa que regula este impuesto. La Ley Reguladora de las Haciendas Locales otorga a los ayuntamientos margen para fijar determinados coeficientes sobre la cuota base del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica. Además, las ordenanzas municipales pueden aplicar bonificaciones de hasta el 75 % en función del tipo de combustible o las características del motor. En el caso de vehículos históricos o con más de 25 años, la reducción puede alcanzar el 100 %.
Otro elemento determinante es que el impuesto se gestiona en el municipio que figure como domicilio en el permiso de circulación. Esa circunstancia permite que un mismo modelo pague importes muy diferentes según dónde esté registrado.
En definitiva, el contraste entre los 59 euros de Madrid capital y los 8,52 euros de estos 9 municipios evidencia hasta qué punto la flexibilidad normativa genera desigualdades dentro de una misma comunidad autónoma. Y parece que todos salen ganando ya que para los ayuntamientos pequeños, el volumen de matriculaciones supone una fuente relevante de ingresos mientras que para las empresas, el ahorro acumulado en grandes flotas puede ser considerable. Y para el contribuyente particular, la comparación deja claro que el lugar donde esté domiciliado un vehículo puede influir de forma decisiva en lo que se paga cada año por el impuesto de circulación.