Marruecos

El puerto de Dajla Atlántico: la apuesta estratégica y comercial de Mohamed VI para competir con España

Dajla acerca a EEUU a un punto de la costa atlántica africana situado frente a Canarias y a las rutas hacia el Golfo de Guinea y América

El puerto de Dajla Atlántico: la apuesta estratégica y comercial de Mohamed VI para competir con España
María Ruiz
  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Cuando Washington reconoció en diciembre de 2020 la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, el gesto parecía sobre todo diplomático. Seis años después, el puerto de Dajla Atlántico es la prueba más visible de que ese reconocimiento se está convirtiendo en infraestructura, comercio y, cómo no, influencia estratégica. La ciudad de Dajla y el puerto están en el Sáhara Occidental, en la parte del territorio que Marruecos controla y administra desde 1975, al oeste de la frontera con Mauritania.

Rabat lo presenta como una puerta de entrada a África occidental y como salida al Atlántico para los países de la franja del Sahel que no tienen litoral. También sirve para impulsar la economía de la región para competir comercialmente con España en el Atlántico y para consolidar la presencia marroquí en el territorio, algo que el Frente Polisario y la ONU, que lo considera pendiente de descolonización, ven de forma muy distinta.

La gran obra se levanta a unos 70 kilómetros al norte de la ciudad de Dajla, con calado de 23 metros, lo que la va a convertir en la instalación más profunda del país. Se proyecta para manejar unos 35 millones de toneladas de carga al año y ya supera en estos momentos el 60% de sus obras de construcción. Su inversión se estima entre 1.200 y 1.600 millones de dólares, y la apertura está prevista para 2028.

Para Marruecos, el puerto cumple dos funciones. La primera es económica: ofrecer a los países del Sahel una salida al Atlántico para exportar sus materias primas, dentro de la iniciativa del rey Mohamed VI.

La segunda es política: consolidar con hechos económicos la integración del territorio en el reino. Las fuentes más críticas del país lo describen como una estrategia de hechos consumados, y las favorables como desarrollo de las llamadas provincias del sur. Ambas coinciden en que el puerto vuelve cada vez más costoso cuestionar el control marroquí.

Recreación del puerto de Dajla Atlántico que construye Marruecos en el Sáhara Occidental para competir con Canarias en el Atlántico y para que países del Sahel tengan salida al mar.

La energía, el vínculo con EEUU

El puerto no se limita a contenedores y pesca. Incluye dos terminales para amoniaco verde (compuesto químico producido de forma totalmente sostenible mediante procesos libres de emisiones de carbón) con una capacidad combinada de hasta 6 millones de toneladas anuales, y el entorno de Dajla está previsto para unos 35.000 millones de dólares en proyectos de hidrógeno verde, según Africa Intelligence.

Este proyecto constituye la participación estadounidense más tangible. El consorcio ORNX está liderado por la estadounidense Ortus, junto a la española Acciona y la alemana Nordex. A finales de julio, la Agencia de Comercio y Desarrollo de EEUU (USTDA) financió con ORNX un estudio de ingeniería previo para un proyecto de amoniaco en El Aaiún. En ese estudio participan empresas estadounidenses como KBR, GE Vernova, Electric Hydrogen y Terabase, según asegura african.business.

El respaldo político y militar

El apoyo de Washington va más allá del empresarial. En su mensaje por la Fiesta del Trono de Marruecos, Trump dijo haber ordenado a su administración fomentar el desarrollo económico y social con Marruecos, incluido el Sáhara Occidental. Semanas después, personal de la embajada visitó el puerto. También lo visitó una delegación militar estadounidense, en un contexto de cooperación creciente entre ambos países. A eso se suma la Autopista Donald J. Trump, un enlace de unos 1.000 kilómetros entre Tiznit y Dajla, con presupuesto de unos 880 millones de euros, que llegará hasta el puerto.

La lectura estratégica es que Dajla acerca a EEUU a un punto de la costa atlántica africana situado frente a Canarias y a las rutas hacia el Golfo de Guinea y América. Para un Marruecos que busca ser interlocutor privilegiado de Washington en África, el puerto es una pieza de valor. Para EEUU, supone un socio estable en una región donde otras potencias también compiten por acceso e influencia.

O sea, que Dajla Atlántico es a la vez un proyecto portuario, un vehículo de proyección africana para Marruecos y una apuesta de EEUU por convertir su reconocimiento diplomático en presencia económica y estratégica.

Lo último en Internacional

Últimas noticias