Netanyahu revela que el piloto de Flydubai intentó estrellar el avión con pasajeros israelíes tras apuñalar a su compañero
"Saludo a estos héroes que demostraron un valor extraordinario, salvaron muchas vidas y evitaron una grave catástrofe"

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha afirmado este miércoles que el copiloto de un vuelo de Flydubai intentó estrellar el avión con pasajeros israelíes tras apuñalar a su compañero.
Según Netanyahu, en un mensaje en vídeo, se trató de «un incidente de seguridad de extrema gravedad». El vuelo FZ1073 de Flydubai despegó de Dubái (Emiratos Árabes Unidos) con destino a Tel Aviv (Israel). Casi todos los pasajeros a bordo (alrededor de 160-180 personas) eran israelíes. Durante el trayecto, cuando se aproximaban a Israel, uno de los pilotos apuñaló al otro y, aparentemente, intentó estrellar la aeronave con todos a bordo.
Netanyahu ha relatado que habló con uno de los pasajeros israelíes: el avión entró en barrena (o en un giro) y comenzó a descender en picado. El pasajero, junto con un miembro de la tripulación, logró irrumpir en la cabina de mando y neutralizaron al piloto que había realizado la puñalada mientras este intentaba sabotear los sistemas de la aeronave. Otro miembro de la tripulación (pilotos de relevo que viajaban a bordo) entró entonces en la cabina, estabilizó el avión y lo aterrizó de forma segura.
«Saludo a estos héroes que demostraron una inventiva y un valor extraordinarios. Salvaron muchas vidas. Evitaron una grave catástrofe», declaró Netanyahu. Añadió que todos los pasajeros están a salvo y fuera de peligro. El piloto agresor fue detenido tras el aterrizaje y está siendo interrogado por las autoridades saudíes. Un funcionario israelí lo identificó como ciudadano omaní.
El ataque
El avión emitió señales de emergencia (código 7700) y luego el código de secuestro (7500). Según datos de Flightradar24, descendió de forma abrupta y rápida (cerca de 14.000 pies / unos 4.000 metros en menos de 30 segundos, o hasta 17.000 pies en alrededor de un minuto según otras cifras), realizó un círculo errático cerca de la frontera jordana y fue desviado al aeropuerto de Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita, donde aterrizó con seguridad.
Testimonios de pasajeros describen gritos, sangre en la cabina y momentos de pánico en los que pensaron que no saldrían vivos (comparaciones con el 11-S). Varios pasajeros israelíes ayudaron a reducir al agresor; uno de ellos, Zvika Manes, contó que tres pasajeros lo inmovilizaron con cables de los auriculares del avión. Los pilotos (capitán y primer oficial) resultaron heridos y fueron trasladados a un hospital. No se reportaron heridos graves entre los pasajeros.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha calificado el suceso de “intento de ataque terrorista yihadista”, según información preliminar: la intención del agresor era estrellar el avión con todos a bordo. Fue frustrado gracias a la valentía de los pasajeros israelíes que entraron en la cabina, dominaron al atacante y devolvieron el control a otra tripulación presente. Israel había preparado aviones de combate ante el temor a un secuestro.
Flydubai confirma que hubo una “alteración” en la cabina de mando, que la aeronave fue asegurada por tripulación de servicio que viajaba a bordo y que aterrizó de forma segura en Tabuk. Todos los pasajeros y la tripulación están a salvo. La aerolínea ha pedido evitar especulaciones prematuras mientras las autoridades investigan. Hasta el momento (información disponible el mismo 30 de septiembre), el agresor sigue detenido e interrogado en Arabia Saudita. Las autoridades israelíes mantienen contacto estrecho para garantizar el regreso seguro de los pasajeros a Israel. El incidente se investiga como posible atentado terrorista.