Trump recupera la celebración del Mes de la Herencia Hispana mientras se enfrenta al reto de conservar el voto latino

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este miércoles la recuperación la celebración del Mes Nacional de la Herencia Hispana en la Casa Blanca, el primer acto de este tipo durante su segundo mandato. El evento, celebrado en el Salón Este, llega a poco más de un mes de las elecciones de medio mandato y en un momento en el que los sondeos reflejan una caída del apoyo latino a los republicanos.
Trump recibió a representantes de la comunidad hispana afines al Partido Republicano y ensalzó su contribución a Estados Unidos. Los describió como campeones de «la fe, la familia y nuestras libertades otorgadas por Dios», y destacó que han construido negocios, fundado iglesias, pionero industrias y servido en el ejército. Afirmó que el empleo hispano crece rápidamente y que el número de hispanos en trabajos tecnológicos ha aumentado un 30 % en el último año. También alabó a los asistentes como «gente trabajadora», «inteligentes» y «enérgicos», y les animó a votar: «Hay que salir a votar. Hay que difundir lo bien que lo estamos haciendo… Tenemos que darle la vuelta a esto”.
El acto se produce después de que en 2025 no se organizara una celebración presencial (aunque sí hubo una proclamación oficial). Durante su primer mandato, Trump sí utilizó esta fecha para reivindicar su relación con el electorado hispano en varias ocasiones (2017, 2018 y 2019).
El desafío del apoyo latino
La comunidad hispana fue un componente clave de la victoria de Trump en 2024: el 48% de los votantes latinos lo respaldó, el porcentaje más alto que obtuvo en sus tres campañas presidenciales. Sin embargo, entre los hispanos que votaron por él en 2024, su aprobación había caído al 66% en abril de 2026, 27 puntos menos que al inicio de su segundo mandato.
Parte de la erosión se atribuye a la dura política migratoria de su Administración y a otros factores como el precio de la gasolina. La congresista republicana María Elvira Salazar (Florida), de un distrito con amplia población hispana, lanzó una inusual advertencia pública: algunos esfuerzos de aplicación de las leyes migratorias «han ido demasiado lejos» y los mismos hispanos que ayudaron a Trump a regresar a la Casa Blanca «se sienten traicionados». Posteriormente, ha hablado con el presidente y le pidió conservar ese apoyo.
En el evento también participaron figuras como el secretario de Estado Marco Rubio (de origen cubano), quien subrayó: «Como hispanoamericanos, somos estadounidenses. Amamos este país». Trump, por su parte, defendió su muro fronterizo y aseguró que los hispanoamericanos quieren mantener fuera a «la gente mala» más que nadie. La celebración busca reforzar el vínculo con este electorado clave de cara a las midterms de noviembre, en un contexto en el que demócratas y republicanos compiten por el voto latino en distritos decisivos.