Lleva diecinueve días en alta mar

El Open Arms se resiste a abandonar aguas italianas mientras la tensión aumenta en cubierta

Desde Open Arms creen que la mejor solución sería desembarcar en el puerto de Catania y desde allí trasladar los 107 inmigrantes a España en un avión privado fletado por el Gobierno.

El buque de rescate de la ONG española Open Arms se despierta este martes, un día más, en aguas italianas. A poco menos de ochocientos metros del Puerto de Lampedusa, frente a Cala Francese, 107 inmigrantes continúan hacinados en la cubierta del barco pese a las altas temperaturas de 32º de sensación térmica y las fuertes olas que provocan que el barco llegue a girar 360 grados sobre si mismo.

El vicepresidente de la República Italiana y ministro del Interior, Matteo Salvini, lleva semanas negando la entrada del buque español a cualquier puerto de Italia en un pulso al que ahora se aferra también la organización de rescate, que no ve viable la última propuesta del gobierno de Pedro Sánchez de viajar durante tres días hasta Palma de Mallorca o Mahón para desembarcar en las islas Baleares.

Desde Open Arms creen que la mejor solución sería desembarcar en el puerto de Catania, una navegación de unos 250 kilómetros, para posteriormente allí trasladar a los 107 inmigrantes que continúan a bordo del buque hasta el aeropuerto de la isla y desde ahí ser trasladados a España en un avión privado fletado por el Gobierno de Sánchez.

En una entrevista concedida a OKDIARIO desde el puerto de Lampedusa, el director de Open Arms en Italia, Ricardo Gatti, recordaba que el ejecutivo Sánchez "ya ha dicho que acoge a todas las personas que hay en el barco y luego las envía a los distintos países que las acogen" mientras hace un llamamiento a que "sean desembarcadas y llevadas a España".

La tensión mientras va en aumento en la cubierta del buque, con episodios de violencia cada vez más extremos contra la propia tripulación. Los rescatados, aseguran desde Open Arms, no entienden como a diario se permite el desembarco de otras personas en su misma situación, que han sido salvados por barcos de la Guardia di Finanza o la Guardia Costera.

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