Bolsonaro dice en la ONU que el Amazonas «no es el pulmón de la tierra ni es patrimonio de la Humanidad»

Jair Bolsonaro se ha descolgado con unas polémicas declaraciones durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, donde ha asegurado que la Amazonía no es «patrimonio de la Humanidad», amén de calificar de «error decir que nuestro bosque es el pulmón del mundo».

El presidente de Brasil ha subrayado que la Amazonía sólo es patrimonio de los países que abarca el río, y ha atribuído el «error, como atestiguan los científicos, de decir que nuestro bosque es el pulmón del mundo a un espíritu colonialista», insistiendo en la soberanía de Brasil sobre la selva amazónica.

Bolsonaro sostiene que «algunos países, en lugar de ayudar, han seguido las mentiras de la prensa cuestionando lo más sagrado, la soberanía. Uno de ellos, en la última cumbre del G-7, se atrevió a sugerir la imposición de sanciones contra Brasil sin ni siquiera escucharnos», refiriéndose a la Francia de Macron.

En este sentido, ha agradecido a «quienes no aceptaron esa absurda propuesta, especialmente al presidente Trump, que resumió bien el espíritu que debe prevalecer entre los miembros de la ONU de respeto a la libertad y soberanía de cada uno».

Frente a estos «ataques» y «mentiras», Bolsonaro ha asegurado que su Gobierno «está solemnemente comprometido con la preservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible». Prueba de ello, ha apuntado, es que la Amazonía brasileña, con una extensión similar a la de Europa Occidental, sigue «virtualmente virgen».

Así, ha atribuido los recientes incendios, que han consumido millones de hectáreas de la Amazonía, a «un clima seco y vientos favorecidos por incendios tanto espontáneos como provocados», al tiempo que ha recordado que «las poblaciones indígenas y locales también usan el fuego como parte de su cultura».

Derecho a explotar sus tierras

Con todo, Bolsonaro ha defendido el derecho de Brasil a explotar sus tierras, señalando que actualmente solo el 8 por ciento se usa para la producción de alimento, mientras que países como Alemania o Francia dedican más del 50 por ciento de su superficie a la agricultura.

En concreto, se ha referido a las reservas indígenas. El líder ultraderechista ha precisado que el 14 por ciento del suelo brasileño está considerado territorio indígena y ha considerado que mantenerlo baldío solo contribuye a aumentar la pobreza y marginación de sus habitantes.

«Desafortunadamente, algunas personas, tanto dentro como fuera de Brasil, con el apoyo de las ONG, insisten en tratar y mantener a nuestros pueblos indígenas como cavernícolas. Pero Brasil ahora tiene un presidente que se preocupa de quienes estaban antes de que los portugueses llegaran», ha proclamado.

En esta línea, ha rechazado «los intentos de instrumentalizar las cuestiones medioambientales o las políticas indígenas a favor de los intereses políticos y económicos extranjeros, especialmente los disfrazados de buenas intenciones». Cualquier iniciativa que busque ayudar a la preservación de la Amazonía «debe tratarse con pleno respeto a la soberanía brasileña», ha reclamado.

Lo último en Internacional

Últimas noticias