Los arqueólogos, estupefactos: descubren varios ingredientes animales en pinturas del Antiguo Egipto de hace más de 3000 años
Las pinturas del Antiguo Egipto todavía guardan secretos. Un nuevo análisis de restos microscópicos de obras de arte ha permitido identificar proteínas procedentes de distintos animales y plantas utilizadas hace miles de años para fabricar aglutinantes y adhesivos.
El hallazgo revela que los artistas egipcios manejaban fórmulas mucho más variadas de lo que se pensaba.
¿Qué ingredientes animales utilizaban para fabricar la pintura egipcia?
Hasta ahora, los estudios sobre los materiales empleados por los artesanos del Nilo habían señalado principalmente el uso de cola animal. Sin embargo, el nuevo trabajo, publicado en la revista Science Advances, demuestra que no existía una única fórmula.
En las muestras aparecen proteínas procedentes sobre todo de ganado vacuno, pero también de ovejas, cabras, asnos y caballos. La investigación incluso ha encontrado indicios compatibles con antílopes salvajes. Esto apunta a que los talleres podían aprovechar recursos procedentes tanto de la ganadería como de la caza.
Huevo, sésamo y moringa: otros ingredientes importantes del arte del Antiguo Egipcio
La sorpresa no termina con los animales. Los análisis también han localizado proteínas vegetales procedentes de semillas de sésamo y moringa. Los investigadores creen que estos componentes procedían de las llamadas tortas de semillas, un material rico en proteínas que queda como residuo después de extraer el aceite.
Además, una de las muestras contenía evidencias compatibles con el uso de huevo como aglutinante. El descubrimiento resulta especialmente interesante porque demuestra hasta qué punto los artesanos podían recurrir a productos disponibles en su entorno cotidiano para preparar sus materiales artísticos.
El estudio analizó 28 pequeñas muestras tomadas de 14 obras fechadas entre 1425 a. C. y 400 d. C. Las piezas proceden de tres museos europeos e incluyen ataúdes de madera, pinturas murales, piedra policromada y objetos relacionados con el mundo funerario.
Hay que destacar que para identificar los restos orgánicos, el equipo utilizó proteómica basada en espectrometría de masas, junto con otras técnicas de análisis químico.
Los resultados muestran que la elaboración de los pigmentos egipcios era un proceso bastante más complejo de lo que podría parecer a primera vista. La combinación de diferentes colas animales, proteínas vegetales y otros materiales permitía modificar las propiedades de las pinturas y adhesivos.
Por otro lado, conocer su composición puede ayudar actualmente a los conservadores a decidir cómo estudiar y tratar unas piezas especialmente frágiles.
La presencia de moringa abre una línea de investigación relacionada con las creencias religiosas del Antiguo Egipto. Los científicos señalan que este árbol tenía conexiones con determinadas ideas religiosas, por lo que su utilización en algunas obras podría tener un significado que vaya más allá de una simple cuestión práctica. Por ahora, esa posible relación requiere nuevas investigaciones.
Detrás de los colores que todavía pueden contemplarse en tumbas, relieves y objetos funerarios había un conocimiento preciso de materiales animales y vegetales.
Miles de años después, unas pequeñas muestras han permitido reconstruir parte de ese saber artesanal y demostrar que los antiguos pintores del Nilo tenían a su alcance una paleta de ingredientes mucho más amplia de lo que se creía.