Arqueología

Brincos de alegría entre los egiptólogos: un dintel del faraón Ramsés II confirma el hallazgo de una ciudad perdida del Antiguo Egipto y el trazado original del mítico Camino de Horus

El dintel de piedra arenisca del faraón Ramsés II, partido en dos fragmentos e inscrito con jeroglíficos, en el yacimiento de Tell Abu Seify. Foto: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto
El dintel de piedra arenisca del faraón Ramsés II, partido en dos fragmentos e inscrito con jeroglíficos, en el yacimiento de Tell Abu Seify. Foto: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Una misión arqueológica egipcia halló un dintel de piedra arenisca del faraón Ramsés II en el yacimiento de Tell Abu Seify, en la ciudad de Qantara Este, en la provincia de Ismaili, en Egipto. La pieza está partida en dos fragmentos y tiene inscripciones en tres de sus caras.

Según un comunicado del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, el hallazgo forma parte de los resultados de la temporada de excavación de este año en el yacimiento. El sitio se ubica sobre el trazado del Camino de Horus, la ruta militar que conectaba el Antiguo Egipto con Asia.

El Servicio de Información del Estado de Egipto señaló además que las nuevas evidencias llevaron a una reevaluación de los restos arquitectónicos descubiertos en temporadas anteriores en el yacimiento de Tell Abu Seify.

¿Qué revela el dintel de Ramsés II sobre la ciudad perdida de Mesn?

El dintel lleva grabados los títulos del faraón Ramsés II y un texto que menciona obras de restauración realizadas sobre una estatua del dios Horus, considerado señor de la ciudad de Mesn. Hisham Hussein, jefe de la misión arqueológica, confirmó el hallazgo como uno de los resultados más importantes de la temporada.

La inscripción es clave para determinar la identidad del yacimiento. Hisham El-Leithy, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, explicó que la nueva evidencia plantea una hipótesis sólida que vincula Tell Abu Seify con la antigua ciudad de Mesn, aunque hará falta más investigación para confirmarlo de forma definitiva.

Mesn es una ciudad del Antiguo Egipto mencionada en textos del Imperio Nuevo cuya ubicación exacta se desconoce.

El trazado original del Camino de Horus que confirma el yacimiento en Egipto

La misión también continuó los trabajos sobre un muro perimetral de adobe, con puertas, salas internas y capas de construcción sucesivas. Los estudios determinaron que esa estructura era el recinto exterior que rodeaba el área del templo, y no el templo en sí, lo que corrige interpretaciones anteriores sobre esa parte del yacimiento.

Además, se descubrieron dos caminos empedrados sucesivos que llevaban desde fuera del área fortificada hasta el templo. El más antiguo data del periodo ptolemaico, mientras que un camino romano más angosto se construyó después sobre el primero. Esos hallazgos permiten reconstruir el trazado original del Camino de Horus en esa zona del este de Egipto.

Los restos del templo incluyen además una serie de almacenes en el lado norte y salas de servicio más grandes hacia el sur, que conducían al santuario. Ese santuario fue destruido más adelante, al parecer por actividad de cantería durante el Bajo Imperio romano.

Estatuas y hornos de cal, los otros hallazgos del yacimiento egipcio

Mohamed Abdel Badie, jefe del sector de Antigüedades Egipcias en el Consejo Supremo de Antigüedades, señaló que los hallazgos aportan nueva evidencia sobre los cambios de función del sitio y su importancia estratégica. Entre las piezas encontradas hay parte de una estatua de esquisto de la dinastía XXVI que representa a un escriba militar con un naos roto entre los brazos.

La misión halló también una estatua sin cabeza ni pies del periodo Tardío, el torso de una estatua real de basalto y fragmentos de estatuas de halcón hechas de basalto y piedra caliza.

Según Abdel Badie, el yacimiento egipcio pasó por varias fases de desarrollo, ya que el templo alcanzó su punto máximo durante el periodo ptolemaico. Así, parte del complejo se reutilizó luego como fortificación militar durante el siglo III después de Cristo.

Hacia el Bajo Imperio romano, el sitio se convirtió en una cantera de producción de cal. Allí se hallaron dos grandes hornos circulares construidos sobre las esquinas del santuario, con restos de piedra caliza sometidos a calor intenso.

Los objetos administrativos y militares hallados en el yacimiento refuerzan su carácter estratégico. Sumados a los descubrimientos de temporadas anteriores, fortalecen la hipótesis de que Tell Abu Seify es la ubicación de Mesn, una ciudad del Antiguo Egipto mencionada en textos del Imperio Nuevo como estación clave del Camino de Horus.

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