Descubrimientos arqueológicos

Descubren en aguas irlandesas un enorme ancla de la Armada Invencible española: pertenece a uno de los barcos de Felipe II naufragados en 1588

ancla de la Armada Invencible española
Ancla de la Armada Invencible. Foto: Servicio Nacional de Monumentos de Irlanda.
Alejo Lucarás
  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

El Servicio Nacional de Monumentos de Irlanda (NMS, por sus siglas en inglés) ha anunciado un hallazgo que vuelve a poner el foco en la costa noroeste de la isla. Se trata de un ancla de la Armada Invencible española localizada frente a la playa de Streedagh, en el condado de Sligo.

Vamos a retroceder un poco en el tiempo y recordar que ese tramo de litoral no es un lugar cualquiera para la historia naval de España. Allí terminó, en septiembre de 1588, el viaje de varios barcos de Felipe II. Sorprendentemente, el fondo marino sigue revelando detalles de aquel episodio casi 440 años después.

El hallazgo de un ancla de la Armada Invencible española en la bahía de Streedagh

Para empezar, según la Unidad de Arqueología Subacuática del NMS, el ancla mide 5,25 metros de largo y tiene una anchura expuesta de 1,6 metros. Descansa a unos doce metros de profundidad y, explica el organismo, no figuraba en ningún registro previo.

Dicho esto, cabe remarcar que la pieza se detectó de forma preliminar durante una prospección geofísica realizada en 2025, pero el anuncio oficial no llegó hasta el 30 de septiembre de 2026. Los arqueólogos la vinculan al conjunto de pecios de Streedagh, formado por tres barcos de la flota naufragados a la vez: La Lavia, La Juliana y la Santa María de Visón.

Sin embargo, por ahora no se ha precisado a cuál de los tres perteneció. Lo que sí destaca el NMS es que el descubrimiento ofrece «nuevas y emocionantes perspectivas sobre la extensión y el carácter del complejo de pecios de Streedagh» y demuestra que la zona conserva todavía un gran potencial arqueológico.

Uno de los buzos con el ancla de la Armada Invencible hallada. Foto: Servicio Nacional de Monumentos de Irlanda.

Y desde luego, el hallazgo tiene además un valor simbólico. Y es que en este sentido, las anclas tuvieron un papel directo en la tragedia: los tres barcos llevaban días fondeados frente a la costa cuando un temporal los arrastró hacia la orilla tras perder sus anclas, según recogen los estudios sobre el yacimiento.

Repasando los tres barcos de Felipe II que naufragaron en Sligo

Los tres navíos pertenecían a la escuadra de Levante, formada en buena parte por grandes carracas mercantes requisadas para la campaña contra Inglaterra. Tras los combates en el canal de la Mancha, la flota emprendió el regreso rodeando Escocia e Irlanda, una ruta en la que el mal tiempo provocó decenas de naufragios.

Siguiendo esta línea, un artículo de esta índole no puede dejar pasar desapercibida la historia de cada barco:

  • La Lavia era la almiranta (nave vicecapitana) de su escuadra. A bordo viajaba Martín de Aranda, auditor general de la Armada y responsable de la disciplina de la flota.
  • La Juliana era un mercante catalán incorporado por Felipe II en 1588. Desplazaba 860 toneladas, llevaba unos 70 marineros y montaba 32 cañones.
  • La Santa María de Visón desplazaba 666 toneladas y llevaba dieciocho cañones, 70 marineros y 236 soldados.

Entre los tres sumaban cerca de 1.013 personas, la gran mayoría soldados. El 21 de septiembre de 1588, el temporal los empujó contra la playa y los destrozó en muy poco tiempo.

El mejor testimonio de aquella mañana lo dejó el capitán Francisco de Cuéllar, que viajaba en La Lavia. En la carta que escribió a Felipe II en 1589 contó que en el espacio de una hora los tres barcos se hicieron pedazos, que se ahogaron más de mil hombres y que no llegaron a 300 los que salvaron la vida.

Posteriormente, Cuéllar logró alcanzar la orilla y pasó varios meses escondido por el noroeste de Irlanda, entre aldeas y castillos de clanes locales, hasta que consiguió escapar a Flandes. Su relato es hoy una de las crónicas más citadas sobre la suerte de los náufragos españoles en la isla.

Lo que ha salido a la luz en los pecios de la Armada Invencible

Los restos de Streedagh permanecieron ocultos durante casi cuatro siglos. El yacimiento se localizó el 6 de mayo de 1985, después de tres años de búsqueda del grupo local Streedagh Strand Armada Group, y desde entonces está protegido por la legislación irlandesa de monumentos nacionales. Solo se puede bucear en él con licencia.

El gran salto llegó en 2015. Los temporales del invierno anterior removieron la arena y dejaron al descubierto parte de La Juliana. El NMS recuperó entonces nueve cañones de bronce, una rueda de cureña y un caldero, también de bronce.

A su vez, varios de esos cañones llevan grabado el año 1570, que coincide con la construcción del barco, y la marca del fundidor genovés Gioardi Dorino II. Recordemos que se trata de la mayor colección de cañones recuperada de un solo pecio de la Armada hasta la fecha.

El ancla localizada ahora se suma a esa lista, aunque con una diferencia: no apareció por un temporal, sino gracias a la prospección sistemática del fondo. Los responsables del proyecto insisten en que seguir investigando y protegiendo estos restos es la única forma de conocer el alcance real del naufragio.

La memoria de los mares sigue viva: todo sobre el proyecto de la Armada compartido entre Irlanda y España

El descubrimiento forma parte de un proyecto de investigación, protección y conservación en el que colaboran ambos países, y en el que participa también la asociación Spanish Armada Ireland, con sede en la localidad de Grange, muy cerca de la playa.

Inclusive, como dato de color, la relación con aquel episodio sigue muy viva en la zona. Entre el 17 y el 20 de septiembre, Grange celebró su festival anual ‘Remembering the Armada’ (Recordando a la Armada), con la presencia de los patrulleros de la Armada española Centinela y Carnota.

Y en julio, la réplica del galeón Andalucía visitó el puerto de Sligo y disparó salvas frente a Streedagh.

Para concluir con otro dato interesante, Streedagh fue el peor naufragio de la Armada en Irlanda, pero no el único. Según las fuentes, entre 17 y 31 barcos se perdieron en la costa occidental de la isla entre septiembre y octubre de 1588. Cada año, durante la ceremonia de recuerdo, se clavan en la arena de la playa más de mil cruces de madera, una por cada hombre que el mar no devolvió.

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