El PSOE manipuló su contabilidad para ocultar 5 millones de € que atesoró en plena trama de corrupción
En sólo 24 meses, el PSOE disparó un 41% su patrimonio neto: 25,9 millones más en sólo dos años

El PSOE de Pedro Sánchez manipuló su contabilidad oficial de 2020, en plena trama de corrupción, para esconder más de 5 millones de euros de patrimonio. Es decir, para presentar menos superávit en la cuenta de resultados y desinflar la riqueza que realmente atesoraba. Lo hizo mediante una irregular clasificación del dinero y del valor de las propiedades del partido, una suerte de ingeniería contable que, sin embargo, no ha colado ante los auditores del Estado –funcionarios independientes– que han revisado las cuentas de Ferraz.
La anomalía más gruesa fue anotar millones de euros como «provisiones», es decir, una reserva de fondos para hacer frente a gastos o pérdidas futuras. Como han advertido los auditores del Tribunal de Cuentas, la dotación de «provisiones» debe responder a la existencia de riesgos ciertos, que se conozcan realmente o a obligaciones de pago que se sepa que se van a tener que hacer en el futuro.
Lo contrario es manipular el balance contable para esconder irregularmente como «provisiones» lo que en realidad es una riqueza que, por tanto, debe computar en la cifra del patrimonio neto de la organización. El patrimonio neto es la riqueza de conjunto de la entidad; en esencia, la diferencia entre lo que se tiene y lo que se debe.
En 2020, los contables del PSOE se esmeraron en recurrir a esa artimaña para disimular una sustancial parte de la riqueza que había atesorado el partido y que se había disparado desde 2018 de forma monumental.
Así, el balance presentado por Ferraz por el ejercicio de 2018 indicaba que, a 31 e diciembre de ese año, el patrimonio neto del PSOE ascendía a 63,8 millones de euros. Dos años después, el 31 de diciembre de 2020, el patrimonio neto –la riqueza de Ferraz– se había incrementado en 25,9 millones de euros, hasta alcanzar los 89,7 millones. Es decir, en sólo 24 meses el PSOE había disparado su patrimonio neto en un 41%. El 31 de diciembre de 2020 el partido de Sánchez era un 41% más rico que dos años antes.
Sin embargo, Ferraz optó por maquillar la contabilidad para disimular tan estratosférico aumento de la riqueza que estaba atesorando. El informe de los auditores del Tribunal de Cuentas es contundente al indicar que el saldo del patrimonio neto que indicó el PSOE «presenta una infravaloración de 5.185.281 euros».
Los inspectores censuran, entre otras anomalías contables, que el partido anotara como «provisiones» 3,7 millones para atender supuestos pagos pendientes por gastos de personal que en absoluto podían ser contabilizados con esa condición. «El registro de esta provisión hubiera requerido la existencia de una obligación implícita o tácita como consecuencia de un suceso pasado», cuando en realidad no se daba esa circunstancia, por lo que «no cabe registrar estas provisiones».
Todo esto hace referencia exclusivamente a la contabilidad oficial, al análisis de la cuenta de resultados y del balance económico-financiero del partido. Caso aparte –ajeno al informe del Tribunal de Cuentas– es el posible movimiento de dinero oculto, no declarado en la contabilidad. El trasiego de dinero en efectivo que ha aflorado al trascender los pagos en metálico a altos cargos del partido ha puesto en la pista a la Justicia para indagar una posible financiación ilegal del PSOE, que se trata de dirimir ahora y que afecta a años anteriores.
En lo que respecta a las cuentas oficiales del partido, puestas en entredicho tras estallar la trama de corrupción, el PSOE declaró un beneficio neto de 15,31 millones de euros en 2020 –más del triple que en 2019–. En 2020 José Luis Ábalos todavía era secretario de Organización y todopoderosa mano de Sánchez en Ferraz. En ese momento, Santos Cerdán ya era figura destacada del poder sanchista como secretario de Coordinación Territorial del PSOE, cargo desde el que en 2021 saltó a la Secretaría de Organización cuando Ábalos fue relevado en este puesto.