Investidura Pedro Sánchez

PNV y Bildu allanan la investidura de Sánchez: retrasan a 2020 el referéndum sobre la ‘Nación vasca’

Bildu
Arnaldo Otegi y Pedro Sánchez

Pedro Sánchez podrá esquivar al menos hasta el año que viene la nueva crisis territorial que se avecina: el debate sobre el estatus político del País Vasco. Hasta ahora, el borrador que ha salido de los trabajos preliminares de la Ponencia de Autogobierno, por acuerdo entre PNV y Bildu, recoge la polémica propuesta de un referéndum "declarativo y habilitante" sobre el ‘Estado Nación’ vasco.

La ponencia debía tener culminada esa propuesta para reformar el Estatuto autonómico a finales de este mes de junio, pero este jueves, todos los grupos del Parlamento  -a excepción del PP, que se abstuvo- votaron a favor de prorrogar los trabajos, al menos, hasta noviembre. Ello implica que Sánchez se librará, de momento, de un nuevo y preocupante incendio autonómico. Ese debate, además, no se cruzará con su disposición de aceptar los votos de PNV y Bildu para la investidura. Sea en julio o sea en septiembre.

Bildu había intentado apretar con acelerar los trabajos, pero acabó aceptando este jueves la postura común de PNV, socialistas y Podemos para retrasarlo unos meses. La ponencia se basa en el preacuerdo ratificado el año pasado por peneuvistas y Bildu en el que se contempla ese referéndum sobre el estatuto jurídico y político vasco, así como iniciar un proceso de negociación con el Estado para el encaje jurídico. Los proetarras parecen ahora querer matizar la presión que habían mantenido en los últimos meses para acabar cuanto antes la ponencia: aunque tienen intención de registrar su propuesta, lo harán de una forma discreta. Según la formación, será una "contribución" a las aportaciones del resto de grupos, sin imposiciones.

La parálisis de la ponencia es evidente. Tras 8 meses de debates, apenas se han conseguido cerrar algunos puntos comunes en 3 o 4 artículos, y ni mucho menos se ha entrado en los más polémicos.

"Una Nación"

Según el texto pactado entre PNV y Bildu, con mayoría en la Cámara vasca -y ahora con un papel clave en la investidura de Sánchez- la futura reforma del Estatuto del País Vasco incluiría en su preámbulo que "el pueblo vasco es una Nación" y "un pueblo con identidad propia". Asimismo, se recoge el derecho a decidir en tanto la "capacidad de los vascos para decidir, expresar y ejercer su voluntad colectiva". La norma debería pasar primero por el Parlamento vasco para después ser sometido a dicha consulta a la ciudadanía. Más tarde, se tramitaría en las Cortes, como es habitual.

Bildu ha venido rebajando sus pretensiones desde hace meses, ya que, inicialmente, la formación de Otegi pretendía celebrar esa "consulta vinculante" el año pasado. De acuerdo a este texto, el País Vasco tendría una Justicia propia y asumiría por completo la competencia en prisiones y de Seguridad Social, las grandes reclamaciones históricas del nacionalismo vasco. Ante esta propuesta, el Gobierno de Sánchez respondió hace meses que una "consulta habilitante está fuera" del Estatuto de Guernica.

El PSOE y Bildu

Como publica este viernes OKDIARIO, el PSOE cuenta con la colaboración de PNV y Bildu  para la investidura de Sánchez. Fuentes oficiales confirman a este periódico que “no se ha mantenido contacto alguno con Bildu” pero que, pese a ello, “contamos con que se abstengan en la investidura”. Con quien sí mantienen un contacto muy fluido los socialistas es con el PNV. El partido nacionalista mantiene una línea de información muy directa con Bildu.

Al candidato socialista le valdría la abstención de los cinco diputados de Bildu para sacar adelante su investidura. El voto puede ir de la mano de ERC, ya que ambos grupos se comprometieron antes de las elecciones a mantener la unidad parlamentaria en el Congreso. Los republicanos abrieron la puerta en los últimos días a facilitar  la investidura, aunque reclaman gestos con los presos del ‘procés’.

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