La moqueta le sienta bien a Iglesias: vuelve al Congreso luciendo michelines

La imagen del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, interviniendo este miércoles en el Congreso de los Diputados, no ha pasado desapercibida para muchos: su característica delgadez ha dado paso, tras años de pisar moqueta, a un Iglesias que ya muestra una incipiente tripa.
La vuelta al Congreso está dejando imágenes curiosas como la de Pablo Iglesias, prácticamente camuflado con su escaño al llevar un traje azul marino del mismo color que los sillones que ocupan los miembros del Gobierno. El vicepresidente luce su moño y su pendiente en la oreja izquierda, que incorporó a su look recientemente para dotarse de un aire más juvenil.
Sin embargo, se nota que los años no pasan en balde para la figura del vicepresidente Iglesias. En una imagen capturada este miércoles en el hemiciclo de la Cámara Baja, el líder de Podemos, con la chaqueta -que tanto aborrecía antes- abierta y los brazos en jarras, deja entrever que ha descuidado un tanto su figura. Incluso muestra incipientes michelines, pese a las preocupaciones que pueda tener por esa causa judicial abierta sobre la ‘caja B’ del partido que cada vez cerca más a la formación morada.
La fotografía contrasta con la figura que el vicepresidente mostraba en el pasado, marcada por una visible delgadez que incluso le ha jugado malas pasadas en términos de imagen: han sido muy comentadas las veces en las que no llegaba a rellenar el traje que llevaba y daba la impresión de que las prendas le quedaban grandes. Esta vez, a Iglesias se le nota tirante incluso la camisa, especialmente en la zona abdominal.
Por el camino quedan ya muchos años de pisar moqueta, como el propio vicepresidente se refería a la buena vida que se permiten los diputados a los que otrora denominaba abiertamente casta. Con un sueldo de 5.684 euros mensual, coche con chofer, equipo de seguridad y una finca 2.300 metros cuadrados con piscina en Galapagar, las cosas se ven de otra forma.
5.600 euros al mes
Iglesias, además, está de enhorabuena. Su sueldo ha subido gracias a la última modificación introducida por Podemos en su limitación salarial, que afecta tanto a él como a la ministra de Igualdad, Irene Montero. Ambos son los más beneficiados de este cambio.
El límite de tres salarios mínimos interprofesionales (SMI) ha pasado a la historia y ahora la formación morada se regirá por un sistema de porcentajes fruto del cual el vicepresidente segundo del Gobierno y su pareja salen beneficiados y se comprometen a donar el 15% del sueldo íntegro al partido.
Hasta ahora los tres SMI suponían un tope salarial de de 2.850 euros. Sin embargo, ahora, como miembros del Gobierno que son podrán quedarse el 85% de su mensualidad neta y ceder el 15% a Podemos. Esto se traduce en que Pablo Iglesias e Irene Montero, que ingresan 6.645 y 6.238 euros, respectivamente al mes, podrán quedarse con 5.648 y 5.302 euros mensuales cada uno. Prácticamente el doble que con la regla anterior que, en realidad, hacía tiempo que se había dejado de cumplir.
Así se desprende del documento que corre entre los cuadros morados bajo el título de Protocolo relativo a las donaciones de los cargos públicos de Podemos en todos los niveles de representación pública. El nuevo sistema establece que los «miembros del Consejo de Gobierno estatal, autonómico o municipal» deberán donar al partido el 15% de su sueldo, otros altos cargos del Gobierno entre un 15% y un 35%, y los diputados del Congreso, del 20% al 50% si tienen dedicación exclusiva.
Iglesias oculta su agenda
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, hace más de un mes que no tiene agenda pública. La tiene, pero no la hace pública. El número tres del Ejecutivo continúa con sus labores del cargo que ocupa pero ocultando su agenda como ministro. Iglesias hace semanas que no cumple con la transparencia requerida de dar conocimiento con anticipación de los actos o entrevistas a las que acude como miembro del Gobierno.
La entrevista que este martes concedió a la periodista Ángels Barceló en el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser, permitió comprobar cómo el dirigente gubernamental no informa debidamente de sus compromisos como vicepresidente del Ejecutivo. El líder de Podemos apareció en una entrevista de media hora en directo en los estudios de Gran Vía, minutos antes de la celebración del Consejo de Ministros, para sorpresa de muchos.
Según la agenda oficial que cuelga de la página web de La Moncloa y que cada noche se remite a los periodistas que cubren la información gubernamental por correo electrónico, ayer el vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales no tenía más obligaciones que la de asistir, como cada martes, a la reunión semanal del gabinete que preside Pedro Sánchez.
Sin embargo, Pablo Iglesias acudió a la entrevista en la cadena del Grupo Prisa el día después de que el presidente concediera una al nuevo programa matinal de TVE, para ejercer de «oposición» contra su propio Gobierno, según denunciaron sus socios del PSOE. Y es que la actitud del podemita en la entrevista radiofónica irritó a sus compañeros en el Ejecutivo, que le llegaron a acusar en privado de «torpedear al Gobierno».
Fuentes socialistas reconocen que son conscientes de que Iglesias y otros miembros de Podemos en el Gobierno celebran reuniones y acuden a actos de los que no se informan de forma transparente como deberían. Los ministros del PSOE, en cambio, sí informan de todas las actividades que realizan como representantes del Ejecutivo.
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